Mi intención hoy es poner cómo creo que voy a acabar el 2008, después de finalizar este año ya conocido por mis fueros como el año del dolor de huevos (no sólo por las paperas, se entiende):
Ángel.
- Trabajo: No sé por qué me da, pero creo que no acabaré en el mismo sitio. Muy seguramente me vaya a trabajar a otro lugar. Supongo que seguiré en el mundo de la
prostituciónconsultoría, aunque trabajaré para otro cliente y conotro proxenetaotra consultora. No es que tenga una mala relación con mi jefe ni tampoco con micarniceroconsultor, pero me lo huelo. Hay motivos que no puedo poner por aquí, pero no por amenazas o consecuencias que tendría que lo publicase en Internet, sino simplemente porque son rumores, y los rumores, como los sueños, rumores son. Como me han dicho muchas veces lo de las barbas del vecino y las mías a remojar, el chilaquil se ha aplicado y ya tiene actualizado el Currículum Vitae hasta hace dos meses o tres meses. Total, no he hecho nada más. - Trabajo (II): De cambiarme de trabajo, volvería a preguntarme si va siendo momento para buscar algo en el extranjero. Como siempre, lo digo mucho de boquita, pero seguro que hay algo que me echa para atrás: El tener que hacer un par de viajes para dejar cosas en Valladolid y viajar con otras a donde quiera que me vaya (Alemania, Suiza, Austria, Irlanda o Reino Unido, supongo). Otro motivo sería el pánico a que me salga mal la experiencia y luego tenga que buscar otro piso en Madrid. Descartada casi al 100% la vuelta a Valladolid. Eso queda bien claro.
- Salud: Tendría que cuidarme más. No hago deporte, creo que estoy echando tripita, como en esa canción de los gandules, (En realidad lo de la tripa es un hecho) pero dentro de lo que cabe creo que ahora hasta estoy adelgazando. En fin, si veo que lo del trabajo se queda estable me apuntaré a un gimnasio. Hale, ya he puesto una excusa para no ir al gimnasio.
- Viajes: En unas semanas un colega de Valladolid se marcha a Viena, así que la ocasión la pintan calva para que pueda anexionar Austria a la lista de países conquistados. En un viaje estuve en Bregenz (Austria) pero no sé, no lo considero como visita al país. También ronda el deseo de cruzar el charco y conocer México lindo (Puebla, San Luis Potosí, el D.F.) pero son palabras mayores, tanto por temas de dinero como de días de vacaciones. Luego también hablé con el Gurú de irnos un fin de semana a conocer Oslo o cualquier ciudad ryanairera (Yo ya me invento mis palabras, esta significa visitable gracias a Ryanair) y con Pablo siempre queda la promesa eterna de irnos a Londres. Roma podría estar bien.
- Cosas relacionadas con dinero: Aparte de lo que me gaste en viajes, debería comprarme la pantalla TFT para mi ordenador, ya que ando desde septiembre con un monitor que había en casa y un reproductor de mp3, porque la conexión de los auriculares del que tengo hace falsos contactos. No creo que caiga un Ipod, aunque son bonitos y eso no me terminan de convencer (raro que es uno). Me han hablado de unos que se compran por eBay y que no están nada mal. Por lo demás, ni tengo intención de comprarme un coche ni de meterme en hipotecas ni planes de pensiones.
- Cocina: Tendré que aventurarme más en el mundo de los cacharros y ampliar mi lista de recetas, aunque Dremin no haga más que meterse con mis nulas habilidades. Que conste que ya sé hacer pato estofado (receta facilita, aunque con un tiempo de preparación bastante largo), brécol con queso y salchichas y pasta con nata.
- Estudios: Tengo que sacarme alguna certificación de Microsoft y ponerme con algo de ruso o de alemán. O incluso hacer algo de inglés, que me cuesta horrores expresarme.
- Familia: Se supone que el año que viene por estas fechas tendré una sobrina. Todavía no se sabe el sexo del feto, pero mi cuñado está emperrado en que sea niña y ya le veo yo que si le sale niño lo copa o lo cambia por una niña que esté en la unidad de maternidad. En cuanto a relaciones con familiares tipo tíos, primos, etc. veo que me voy a distanciar aún más de ellos, aunque ya tenga una boda el año que viene.
- Mujeres y cosas de ese estilo: Igual me atrevo y le digo algo a mi Strickweisemuse. ¿Strickweisemuse? ¿Que quién es esa? Ahh... Pues mi Strickweisemuse, que es la forma ¿cariñosa? con la que un compañero de trabajo y yo describimos a una chica. Sé que esto se quedará tan en agua de borrajas como lo de trabajar en el extranjero e ir al gimnasio, pero dejadme hacerme la ilusión. Supongo que el año que viene seguiré sufriendo las mismas presiones por parte de amigos, familiares y amigos de familiares y seguiré con complejo de Bridget Jones masculino.
Ángel.












