Un coche testigo del comienzo de una guerra

El sábado, segundo día de nuestro viaje a Viena, fuimos a hacer algo que ni habíamos planeado: Visitar el museo del imperio Austro-Húngaro, llamado Heeresgeschichtliches Museum (Web en inglés y alemán). Tocaba desde la Edad Media hasta la época actual (ya veréis más fotos más adelante). Y nada, fuimos viendo todas las épocas (yo obsesionado con llegar a la mitad del siglo XX) y entramos en la parte de principios del siglo XX. En una habitación, un coche:

P1070693
Modelo de coche : Graf und Stift Rois De Blougne Tourer

P1070695

¿Y qué tiene de especial ese coche? Me doy la vuelta y veo, en el centro de la sala, un traje encima de un sofá:

P1070696

Y una placa en la que ponía algo así como traje con el que fue asesinado Francisco Fernando, archiduque del Imperio Austro-Húngaro. Este señor era hijo del archiduque Carlos Luis de Austria, hermano a su vez del emperador Francisco José I, marido de Sissi. El emperador sólo había tenido un hijo, Rodolfo de Habsburgo, que se suicidó, por lo que Carlos Luis era el heredero del imperio, y Francisco Fernando, prácticamente de rebote, lo sería después de él.

No le iba mal a Francisco Fernando. Se casó por amor con una condesa llamada Sofía Chotek (como posible heredero no le estaba permitido casarse con nadie que no proviniera de alguna casa real, ahí ahí, fomentando la hemofilia) aunque a su boda ni acudió ni su padre ni sus hermanos y a ella se le daba un título por debajo del que realmente debería tener, vamos, que a la pobre no le dejaban de hacer feos. Para colmo, los hijos de este matrimonio no tendrían derechos sucesorios.

Pero llegó el 28 de junio de 1914. La pareja estaba en Sarajevo, de visita, justo en el aniversario de la batalla de Kosovo (28 de junio de 1389 en el calendario juliano) en la que el ejército serbio cayó derrotado ante el Imperio Otomano y obligado más tarde a luchar para dicho imperio. Un poco más de quinientos años más tarde, Bosnia y Herzegovina eran parte del Imperio Austro-Húngaro, aunque gran parte de la población, sobre todo serbia, no quería formar parte de él. Como mucho, unirse con Serbia (una idea estupenda, sin duda, si pensamos en lo que pasó ochenta años después). Este deseo hizo que apareciera el primer grupo terrorista de la historia, Unificación o Muerte o como más se les conoce, la Mano Negra, que según se piensa estaba relacionado con el gobierno serbio y responsable material, si se puede decir así, de lo sucedido después. Así que lo de que el heredero del imperio que ocupaba la nación la visitase justo el día que se celebraba una derrota se vio como una gran provocación. Francisco Fernando fue advertido de que su vida corría peligro, pero hizo oídos sordos.

La mano negra dio armas y pastillas de cianuro a siete miembros de otra organización llamada Joven Bosnia. Llegados a Sarajevo, los siete se separan y cada uno toma una posición para cometer el atentado. El primero de ellos no encuentra ángulo de tiro y no dispara. El segundo, Nedeljko Čabrinović, consigue lanzar una bomba dentro del coche, pero Francisco Fernando la lanza fuera, destrozando otro coche e hiriendo a un grupo de personas. Los demás miembros deciden abortar el atentado, ya el pánico de los viandantes evita que puedan pasar desapercibidos. Pero la suerte está de parte de Gavrilo Princip, uno de los terroristas. Se acerca a un puesto de salchichas y ve que el coche de Francisco Fernando está parado, bloqueado entre la gente. Aunque el conductor del coche le ha dicho que sería mejor quedarse en casita, el heredero decide cambiar el destino de la marcha y dirigirse al hospital a ver a los heridos de la explosión anterior. Gavrilo se acerca y dispara dos veces: Un tiro secciona la arteria carótida de Francisco Fernando y el otro se aloja en el abdomen de Sofía. En quince minutos ambos mueren, aunque puede que ayudara a la muerte del archiduque el que tuviese la manía de llevar la ropa cosida (botones, solapas...) para tenerla siempre en un perfecto estado.

Dato curioso: El puente donde sucedió el atentado se llamaba Puente Latino, y ahora se llama Puente Princip, ya que muchos serbios le consideran una especie de héroe salvador de la nación, y no el catalizador de una guerra que provocó unos ocho millones y medio de muertos, veintiún millones de heridos y casi ocho de desaparecidos (Fuente).

1 comentarios:

Darío dijo...

Muy interesante y bien resumido, tiene bastante información pero no se hace pesado. No sé qué decirte acerca de que hayas puesto el blog de naranjote. Y el alce ese con el crucifijo??

top