Volviendo al viaje que hice a Edimburgo, hoy os voy a contar la historia de un señor llamado William Brodie.
Vivió de 1741 a 1788, y era un respetable hombre de negocios que se ganaba la vida como cerrajero. Formaba parte de varias asociaciones, era diácono de los masones, parte de un jurado... Un ciudadano, como digo, respetable. Pero por la noche su vida era radicalmente distinta: Era un ladrón que robaba en muchas de las casas en las que por el día arreglaba sus cerraduras y copiaba sus llaves, tuvo dos mujeres (no se conocían entre sí) y cinco hijos, problemas con el juego...
Durante veinte años llevó esa doble vida, hasta que en 1786 hizo una banda para un atraco armado, salió mal, capturaron a uno de los integrantes de la banda, que confesó y el huyó a Holanda rumbo a Estados Unidos, pero fue capturado y devuelto a Edimburgo, donde fue colgado y ahorcado en el corazón de Midlothian. Cuenta la leyenda que sobornó al verdugo para que le pusiese un collar de acero con el que evitase la muerte, y también se dice que años más tarde se le vio en París. Pero vamos, eso ya es más leyenda que otra cosa.
Vivió de 1741 a 1788, y era un respetable hombre de negocios que se ganaba la vida como cerrajero. Formaba parte de varias asociaciones, era diácono de los masones, parte de un jurado... Un ciudadano, como digo, respetable. Pero por la noche su vida era radicalmente distinta: Era un ladrón que robaba en muchas de las casas en las que por el día arreglaba sus cerraduras y copiaba sus llaves, tuvo dos mujeres (no se conocían entre sí) y cinco hijos, problemas con el juego...
Durante veinte años llevó esa doble vida, hasta que en 1786 hizo una banda para un atraco armado, salió mal, capturaron a uno de los integrantes de la banda, que confesó y el huyó a Holanda rumbo a Estados Unidos, pero fue capturado y devuelto a Edimburgo, donde fue colgado y ahorcado en el corazón de Midlothian. Cuenta la leyenda que sobornó al verdugo para que le pusiese un collar de acero con el que evitase la muerte, y también se dice que años más tarde se le vio en París. Pero vamos, eso ya es más leyenda que otra cosa.





0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada