Canción de Héroes del Silencio:
Veo estos carteles por el metro de Madrid y de verdad que me entra la risa tonta. Vamos, que después de poblar todo el metro con escaleras mecánicas y cintas ahora nos recomiendan no usarlas y subir y bajarlas. Quizás por eso ayer en Méndez Álvaro la escalera de bajada al metro estaba parada y la gente tenía que bajar las escaleras con las maletas, ahí a pulso. Para hacer deporte. Los que suben andando las escaleras mecánicas lo hacen porque son deportistas, pero a medias. Y quizás sean deportistas todos los que hacen los transbordos corriendo de un lado a otro, y no sea porque en Madrid siempre andamos pillados de tiempo.
Ya estoy esperando a que en verano quiten el aire acondicionado de todos los vagones y pongan carteles en Comics Sans a 72 diciendo ¡Aprovecha las saunas rodantes del metro de Madrid!.
Su puta madre.
Ya estoy esperando a que en verano quiten el aire acondicionado de todos los vagones y pongan carteles en Comics Sans a 72 diciendo ¡Aprovecha las saunas rodantes del metro de Madrid!.
Su puta madre.
Día cuatro de destierro. Cuatro días desde el cambio de departamento en el que, como ya os he dicho, no estoy tan a gusto como estaba en el antiguo. A media mañana uno de los compañeros, del departamento, llamémosle Álvaro Martínez, por poner un nombre y ya de paso diré que no es el mismo que el ladrón de monitores, me escribe por el Messenger corporativo:
Mientras subo a toda prisa, pienso en el correo: Un correo raro (eso de Resp., que suena a Responsable), una firma que, en vez de ser la de mi jefe, era la del compañero que me había avisado del correo. Ya empiezo a darle vueltas al asunto y pienso que ha utilizado el servicio de correo para gastarme una broma. Se puede falsificar el remite, por lo que sería posible, pero no me parece de recibo que se jueguen con eso estando las cosas como están. Comienzo a encenderme. Y ya cuando me acerco a mi antiguo sitio y veo que mi jefe no está en su sitio y que este compañero se está escojonando, pues bueno, pasó esto:
- ¿Has recibido un correo de Paco (nuestro jefe)?Voy al correo y veo un correo en el que como remite pone Resp. y el nombre completo de mi jefe, y sin asunto. El contenido del correo, más o menos, era el siguiente:
Hola Ángel,Así, sin más. Después de dos días en los que han dado fecha final a dos de los del grupo de amigos, yo era el tercero. Mi extraño cambio de departamento sería una manera de irme apartando del grupo para no meterme en desarrollos nuevos, o algo así. Y sabiendo de casos que ha habido de personas que se han enterado de su despido en plan mañana ya no vengas, el viernes es tu último día o vaya, mi tarjeta de acceso no funciona, ¿puede mirar qué pasa? ya ni me extrañaba que mi relación con Contoso (es la empresa ficticia de los ejemplos de los cursos de Microsoft) acabara así.
Tenemos que prescindir de tu puesto. Por favor, sube a mi sitio y lo hablamos.
Mientras subo a toda prisa, pienso en el correo: Un correo raro (eso de Resp., que suena a Responsable), una firma que, en vez de ser la de mi jefe, era la del compañero que me había avisado del correo. Ya empiezo a darle vueltas al asunto y pienso que ha utilizado el servicio de correo para gastarme una broma. Se puede falsificar el remite, por lo que sería posible, pero no me parece de recibo que se jueguen con eso estando las cosas como están. Comienzo a encenderme. Y ya cuando me acerco a mi antiguo sitio y veo que mi jefe no está en su sitio y que este compañero se está escojonando, pues bueno, pasó esto:
- Yo no le encuentro ni puta gracia.Ya pone la cara seria y yo marcho escopetado a mi nuevo puesto. Resulta que había habido algún problema con su correo y en vez de su nombre aparecía el del jefe. Y bueno, veo que me pone por el Messenger:
- Mua hua hua...
- ¿Se lo reenvío a Paco y nos reímos todos? Porque si quieres se lo reenvío...
- Hey tron, no te pongas así, que tú eres el rey de las bromas...Sí, el rey de las bromas. A la hora de gastar (y recibir) bromas, creo saber dónde está el límite que hace que las bromas se conviertan en pesadas. Con qué cosas se pueden jugar y con cuáles no. Si esta broma hubiera sido hace siete meses o más y no hubiera tenido el cambio de departamento, hasta quizás habría esbozado una sonrisa, pero ahora no. Y uno de los compañeros me decía:
- Es que imagina que en ese momento vas directo a hablar con tu jefe. O que justo llamas a tu jefe de la consulta (o te llama él por casualidad) y tú le dices que acaban de echarte. O yo qué sé...El chico ya ha dicho que oye, que no pensaba que me lo fuese a tomar así de mal (debo haberme convertido en un muermo de persona sin sentido del humor) y que ahora se daba cuenta de que estaba mal. No he hablado con él en todo el día. Quizás si mañana ya me dice algo, le diré:
- Lo siento, pero lo que hiciste ayer me pareció inaceptable y le he reenviado el correo a Paco con copia al responsable de tu consultora. ¿Te han dicho algo?Y cuando le vea pasar tan mal rato como a mí, entonces ya le diré:
- ¿Te ha gustado la broma?
Por cierto, un par de horas después nos hemos enterado de que mañana echan a otro compañero que llevaba cuatro años en el cliente, por lo que hemos recordado la broma y nos hemos reído todos. Sí, estoy siendo sarcástico al doscientos por cien.
El viernes a las trece treinta me llevé una sorpresa: A partir del lunes me cambiaban de departamento. A comienzos de 2008 mi departamento estaba formado por unas seis o siete personas, se partió en dos y yo me quedé en una de las partes, la de picar código. La otra es más de gestión, análisis técnico, filtrar qué peticiones tenemos que hacer nosotros y hablar con el cliente. Algo más comercial, más de papeleo, por decirlo de alguna manera. Y más rollo, en mi humilde opinión. Siendo las horas que eran, no tuve ni tiempo para reaccionar ni para pensar en las posibles consecuencias de ese cambio.
La buena noticia, si se cumple, es que estaré allí durante un mes, hasta la subida a producción de algo bastante importante (y legendario para mí, porque no es por echarme flores, pero he hecho una buena parte de la funcionalidad de una aplicación que podría ser usada por unos veinte mil usuarios al día en todo el mundo). Pasado ese mes, volvería a mi puesto y a mis (ir)responsabilidades.
La mala noticia: El artífice de dicho cambio ya me ha dicho en un par de ocasiones un "ahora que perteneces a este departamento" que no me han gustado ni un pelo. Y se lo he dicho abiertamente. No me ha hecho gracia que me hayan cambiado de sitio, de planta y en un sitio donde la luz del sol brilla... Por su ausencia. Creo que estoy empezando a tener carencia de vitamina D y que los huesos se me están empezando a curvar.
Lo bueno es que, aunque estoy en otro puesto, me conecto remotamente al mío, cosa que hace que una parte de mí tenga la esperanza de que no me la han metido doblada. Y que el jefe de mi jefe me haya dicho que volveré.
Lo malo es que, con sólo un día de ausencia, uno de mis "antiguos" compañeros ha aprovechado para cambiar un viejo monitor CRT (aparte tiene una pantalla plana) por mi pantalla plana, porque ese CRT se ve mal y el mío va a estar un mes sin usarse. Vale que mi pantalla plana era suya (en un primer momento sólo iba a tener una pantalla y se la iban a cambiar por una más grande, así que yo me quedé con su vieja pantalla plana para que se llevasen mi viejo monitor y todos contentos) pero ha sido casi como repartir la herencia mientras se firma el certificado de defunción. Y para colmo, me suelta:
La buena noticia, si se cumple, es que estaré allí durante un mes, hasta la subida a producción de algo bastante importante (y legendario para mí, porque no es por echarme flores, pero he hecho una buena parte de la funcionalidad de una aplicación que podría ser usada por unos veinte mil usuarios al día en todo el mundo). Pasado ese mes, volvería a mi puesto y a mis (ir)responsabilidades.
La mala noticia: El artífice de dicho cambio ya me ha dicho en un par de ocasiones un "ahora que perteneces a este departamento" que no me han gustado ni un pelo. Y se lo he dicho abiertamente. No me ha hecho gracia que me hayan cambiado de sitio, de planta y en un sitio donde la luz del sol brilla... Por su ausencia. Creo que estoy empezando a tener carencia de vitamina D y que los huesos se me están empezando a curvar.
Lo bueno es que, aunque estoy en otro puesto, me conecto remotamente al mío, cosa que hace que una parte de mí tenga la esperanza de que no me la han metido doblada. Y que el jefe de mi jefe me haya dicho que volveré.
Lo malo es que, con sólo un día de ausencia, uno de mis "antiguos" compañeros ha aprovechado para cambiar un viejo monitor CRT (aparte tiene una pantalla plana) por mi pantalla plana, porque ese CRT se ve mal y el mío va a estar un mes sin usarse. Vale que mi pantalla plana era suya (en un primer momento sólo iba a tener una pantalla y se la iban a cambiar por una más grande, así que yo me quedé con su vieja pantalla plana para que se llevasen mi viejo monitor y todos contentos) pero ha sido casi como repartir la herencia mientras se firma el certificado de defunción. Y para colmo, me suelta:
- Joder, tío, ¿y qué haces poniendo los menús del monitor en alemán? Hasta que he encontrado lo que buscaba...Menos mal que sé que el robo de este compañero ha sido sin mala intención y que sé que está deseando que vuelva. O eso creo.
- Pues macho, es como si me robas el móvil y luego me dices "vaya mierda de móvil, que no tienes ni saldo ni nada..."
No deja de sorprenderme que el Panteón de Roma tuviese el techo abierto y el suelo con un sistema de drenaje de agua con más de dos mil años.
Así es. No me valía con que el año pasado sólo una persona me reconociese mi disfraz de Earl, que este año quise repetir. Para ello, aunque no lo creáis, me lo curré más que el año pasado: Descuidé mi barba (más que de costumbre) para poder tener un mostacho más o menos aceptable y lo mismo con el pelo, "largo" y desordenado para dar ese aspecto un poco alocado que tiene mi héroe.
Así que entre eso, una camisa a cuadros de mi padre y mi lista de malas acciones del año pasado salí de esta guisa el viernesY de esta el sábado.
(Vaya, debe ser la única foto de Earl que sale con los ojos abiertos).
Hubo dos o tres personas que me reconocieron y quisieron sacarse fotos conmigo. Desde aquí les agradezco que lo hicieran.
Y, bueno, conocí a una chica que, por mucho que lo intenté, no conseguí hacerla entrar en mi lista de malas (o no tan malas acciones). Lástima.
No os asustéis. No sé dónde vi hace tiempo en un foro que había un capítulo de la segunda temporada de esa serie en la que viajaban a un planeta en el que una parte de él había "evolucionado" como si fuera la Alemania nazi. Spock (que en la última película lo interpreta mi amigo Sylar, también conocido como Mario) y el capitán Kirk bajan al planeta y se disfrazan de cabo de las SS (creo) y de SS de alto rango (la gorra negra con las calaveras le delata). Y bueno, por lo que leo la trama es de las de siempre: Las pasan canutas, luego consiguen escapar y al final lo arreglan todo y todos acaban en paz.
Vaya, creía que ya había hablado sobre esto alguna vez: Donde suelo quedar con los amigos para salir hay un huevo frito de plástico, pegado en la parte inferior del balcón del primer piso. De estas cosas que miras hacia arriba y de repente lo descubres. Hasta ahí se puede decir que no es normal del todo, pero tampoco rarísimo.
Lo raro llega cuando en frente de casa de otro de los amigos te encuentras otro huevo:
Lo raro llega cuando en frente de casa de otro de los amigos te encuentras otro huevo:
¿Será algún tipo de logia vallisoletana? ¿Quién se esconderá detrás de estos huevos?
Como ya sabéis vosotros mis queridos lectores constantes, a nuestro viaje por Bulgaria lo llamamos periplo búlgaro porque uno de los integrantes recordaba un tebeo de Superlópez en el que la acción transcurría en ese país. Lo que no sabía yo es que él tenía un ejemplar del cómic, así que me lo ha dejado y he podido ver que, como decía mi compañero, Jan reproducía los monumentos y las calles de Sofía y otras ciudades como Plovdiv. Aquí os dejo unas pocas imágenes para que veáis qué bien hizo las iglesias.
La catedral de Sofía:
La mezquita:
Y partes de Plovdiv:
Sorprendente, ¿no?
Menudo asco. Un alma viajera como yo se ve condenada a quedarse en Madrid o en Valladolid, alternando los fines de semana, cuando estoy deseando presentarme en Barajas y plantarme en cualquier ciudad europea (tampoco pido cruzar el charco). Viajar solo me da cosa (ni yo me aguanto tanto tiempo) y mis amigos se resumen en:
Asco de vida.
- Estudiantes: Yo he sido estudiante y sé lo que es no tener dinero para viajar, por lo que también me da cosa pedirles ir a algún sitio si luego van a estar caninos durante cuatro semanas.
- Enamorados: Lo he intentado por activa y por pasiva. Si le digo al amigo que viaje sin su novia, dice que no puede, si le digo que vamos a ser unos cuantos y que si eso que se apunte ella también, y nada, como a ella no le puede gustar mucho el plan pues nada, nos quedamos como antes.
- Agobiados por hipotecas / créditos / etc.: Es un poco como la situación de la novia, pero más atados todavía. Igual el día que yo me compre una casa (si lo hago) pues estoy igual, pero hasta entonces...
- Amigos que tienen dinero pero están buscando trabajo: Esta situación sí que la comprendo, porque si en una entrevista de trabajo dices sí, firmo el contrato, pero dentro de un mes me cojo tres días de vacaciones quedas un poquito mal. Sólo queda desear que encuentren curro pronto, y que sean permisivos con los días de vacaciones.
- Amigos a los que no les gusta viajar: Con estos no tengo nada que hacer.
Asco de vida.
Y otra vez que Smith, un compañero de trabajo, me dijo que me fuese con él a ver una película del ciclo de cine de la Alemania del Este en el instituto Goethe. Esta vez la afortunada fue Sieben Sommersprossen (Siete pecas), una película que es una mezcla, salvando mucho las distancias, entre Verano azul, El lago azul y cualquiera que toque el tema de Romeo y Julieta.
La película va de una chica que conoció a un chico en un campamento, de verano un par de años después vuelven a encontrarse en otro y están que si sí que si no que te hago el ataque de la cobra que me defiendo con el atrapacaras (de ahí que se me parezca a Verano azul). Mientras tanto, en el campamento hacen una representación de Romeo y Julieta y se ven paralelismos entre la obra y la relación de los chicos. Y digo que puede recordar a el lago azul porque en determinada escena los chavales se quedan en pelota viva y nadan por un lago.
Para mi gusto no es un peliculón, pero bueno, ahí queda eso.
La película va de una chica que conoció a un chico en un campamento, de verano un par de años después vuelven a encontrarse en otro y están que si sí que si no que te hago el ataque de la cobra que me defiendo con el atrapacaras (de ahí que se me parezca a Verano azul). Mientras tanto, en el campamento hacen una representación de Romeo y Julieta y se ven paralelismos entre la obra y la relación de los chicos. Y digo que puede recordar a el lago azul porque en determinada escena los chavales se quedan en pelota viva y nadan por un lago.
Para mi gusto no es un peliculón, pero bueno, ahí queda eso.
Acabo de ver esta película alemana de 1998 que la tenía ganas desde hacía tiempo, pero por unas cosas o por otras no me había puesto con ella. Con un 8/10 en IMDB merecía la pena darle una oportunidad.
Esta protagonizada por Franka Potente (En alemán potent significa potente, así que esta chica se llama Francisca Potentes. Tendría una infancia muy dura), que a algunos os sonará de una de las partes de el caso Bourne o de la película Anatomía, aunque aquí tiene menos años y tiene el pelo de rojo que parece Raquel Winchester (¿Qué habrá sido de esta mujer?). En fin, en esta película Francisca se llama Lola y recibe una llamada de su novio diciendo que ha perdido cien mil marcos (Recordad, 1998) de un trapicheo y que si en veinte minutos no los consigue el que le encargó el trabajo se lo cargará. Así que Lola sale corriendo de casa para ver cómo puede arreglar el entuerto.
Hasta aquí el argumento es más o menos normal, lo que distingue a esta película de otras es que acaba a los treinta y cinco minutos, para calzar un "y si..." y comenzar de nuevo la historia con un pequeño cambio que, como en el efecto mariposa, hace que todo marche distinto. Así ocurre tres veces. Tres historias con un denominador común que por un pequeño matiz cambia.
Original e interesante, me ha gustado.
Esta protagonizada por Franka Potente (En alemán potent significa potente, así que esta chica se llama Francisca Potentes. Tendría una infancia muy dura), que a algunos os sonará de una de las partes de el caso Bourne o de la película Anatomía, aunque aquí tiene menos años y tiene el pelo de rojo que parece Raquel Winchester (¿Qué habrá sido de esta mujer?). En fin, en esta película Francisca se llama Lola y recibe una llamada de su novio diciendo que ha perdido cien mil marcos (Recordad, 1998) de un trapicheo y que si en veinte minutos no los consigue el que le encargó el trabajo se lo cargará. Así que Lola sale corriendo de casa para ver cómo puede arreglar el entuerto.
Hasta aquí el argumento es más o menos normal, lo que distingue a esta película de otras es que acaba a los treinta y cinco minutos, para calzar un "y si..." y comenzar de nuevo la historia con un pequeño cambio que, como en el efecto mariposa, hace que todo marche distinto. Así ocurre tres veces. Tres historias con un denominador común que por un pequeño matiz cambia.
Original e interesante, me ha gustado.
En Roma hay un puente, el Milvio, en el que desde hace un par de años se ponen candados como símbolo de amor. Parece que todo fue debido a un libro en el que se contaba que hacían eso (más información aquí).
Yo no llegué a estar en ese puente, pero parece que la costumbre se ha extendido por otros puntos más céntricos de la ciudad, como una iglesia al lado de la Fontana di Trevi, de donde es esta foto:
Yo no llegué a estar en ese puente, pero parece que la costumbre se ha extendido por otros puntos más céntricos de la ciudad, como una iglesia al lado de la Fontana di Trevi, de donde es esta foto:
¡Solteros como yo, alegraos y celebrad el día en el que no tenéis que demostrar nada!
Pues sí. Hoy, después de un año de espera (y porque mi médico de cabecera me lo dijo antes) he ido a que me leyesen los resultados del espermiograma que me hice el año pasado. La conversación ha ido tal que así:
- ¿Y cómo es que una persona tan joven como tú está buscando tener descendencia? Porque para esto te has hecho los análisis, ¿no?
- No, no quiero tener hijos todavía. Pero gracias por llamarme joven, que en una semana me han llamado señor tres veces.
- Es que me resulta raro...
- No, lo raro fue hace dos años, cuando tuve paperas. La prueba me la hago porque me dijo la doctora que estaría bien saberlo en el caso de tener una pareja estable, por el tema de no usar anticonceptivos. Total, si disparo y resulta que son balas de fogueo...
- Acabáramos.
- Por lo que veo, no es un esperma de calidad, pero tampoco es del todo desastroso. Podría darse el caso de poder dejar embarazada a una mujer.
- ¿Un aprobado raspado?
- Sí, se podría decir eso. De todas maneras, me gustaría echar un vistazo a tus testículos.
Y así, en frío, me he tenido que tumbar en una camilla y el doctor ha hecho lo mismo que me hicieron cuando los tenía hinchados: Apretarlos por si se notaba algo extraño. Dijo que se notaba que el primero era el que más había sufrido durante la enfermedad y que era algo más pequeño. Y que en principio, si no estaba interesado en tener hijos, que no me hiciese más pruebas hasta que lo intentase y viese que no cuajaba el asunto.
Así que oficialmente, mi esperma es de mala calidad, pero podría tener hijos y además podría echar órdagos del estilo de:
Así que oficialmente, mi esperma es de mala calidad, pero podría tener hijos y además podría echar órdagos del estilo de:
- Me juego el huevo izquierdo a que...Porque total, si pierdo, tampoco parece que la pérdida sea excesiva.
Cuenta la leyenda que una mujer muy guapa, llamada Carola, pasaba todos los días por la ribera de Deusto y los obreros que trabajaban con las grúas dejaban su tarea para piropear a la muchacha. A tanto llego esto que el dueño de los astilleros le ofreció un coche con chófer y ella lo rechazó, argumentando que era libre de pasar por donde quisiera.
Hoy ya sólo queda esta grúa roja propiedad del museo marítimo de Bilbao.
Hoy ya sólo queda esta grúa roja propiedad del museo marítimo de Bilbao.
Más de una vez ha salido en la prensa, ya sea en la portada de Noticias del mundo o en una sección de curiosidades de un periódico eso de que a una persona se le aparece la silueta de la Virgen o la cara de Jesús. Cuando el sábado desayuné en casa de los amigos bilbo-pucelo-wolfenbüteños, tuve una aparición:
Y es que no hay nada como comer una tostada en la que Rudi, el ciervo de Jägermeister, se te aparezca como en las apariciones de San Humberto. La jägertostadora te deja una pieza de pan con esa marca y otra con el lema Achtung, Wild.
¡Jägerfantástico!
¡Jägerfantástico!
Pues nada, tras estar cerca de perder el autobús a Bilbao porque la mierda de lanzadera (bus) de empresa que tenemos está sincronizada con el tren en menos dos minutos y tener que meterme media empanada de escabeche como los lagartos de uve se comían a las cobayas, monté en el bus en el que había dos chicas a las que les había tocado sentarse separadas y no sé por qué motivo esperaban a que llegase para preguntarme si se podían cambiar el sitio, si ya habían convencido a una tercera persona. Y nada, esa tercera persona, no sé cómo, dijo algo así como:
El sábado estuvo lluvioso, a ratos, di una vuelta por el centro de Bilbao y por la tarde vimos una exposición de la que creo que hablaré mañana. Y por la noche, tras ver un contenedor ardiendo (será como en las películas americanas, que los mendigos queman bidones para calentarse) fuimos a tomar unos cubatas dignos, marca Legendario (it's gonna be legendary!), empezando la noche por una casa del pueblo del PSOE (lo nunca visto, un fachisoletano en ambientes como esos). Salimos un rato largo y al día siguiente a dormirla, comer bien, vuelta por el puerto deportivo y de vuelta a casa con pacharán para pasar una larga temporada. No ha estado mal.
Bonus track: Al llegar algo tarde a casa, no me hice comida y hoy he cogido menú de comedor. Una de las camareras también me ha llamado señor. Tengo que afeitarme la barba ya.
- Deja pasar antes al señor.El viaje fue normal, otra vez que me pusieron tú pones la nota y yo la música (o algo así) y tuve suerte de quedarme dormido en el tramo en el que ambos discuten (por favor, no destripo nada en una película cuyo argumento han repetido veinte millones de veces). La canción, ñoña, he de reconocer que me gusta.
- No, por Dios, señor no - respondí-. Es la segunda vez que me lo dicen en dos días.
El sábado estuvo lluvioso, a ratos, di una vuelta por el centro de Bilbao y por la tarde vimos una exposición de la que creo que hablaré mañana. Y por la noche, tras ver un contenedor ardiendo (será como en las películas americanas, que los mendigos queman bidones para calentarse) fuimos a tomar unos cubatas dignos, marca Legendario (it's gonna be legendary!), empezando la noche por una casa del pueblo del PSOE (lo nunca visto, un fachisoletano en ambientes como esos). Salimos un rato largo y al día siguiente a dormirla, comer bien, vuelta por el puerto deportivo y de vuelta a casa con pacharán para pasar una larga temporada. No ha estado mal.
Bonus track: Al llegar algo tarde a casa, no me hice comida y hoy he cogido menú de comedor. Una de las camareras también me ha llamado señor. Tengo que afeitarme la barba ya.
Acabo de llegar de Bilbao, donde he estado este fin de semana haciendo contrabando de salsa Valentina por Pacharán Basarana. Ha estado bien.
Este anuncio que podéis ver es el que se rodó hace cosa de un mes y del que ya hablé entonces. Creo que lo que sale al principio es El Corte Inglés de Constitución (lo que antes era Galerías Preciados), luego la calle Regalado y al final, donde sale ese actor español que recordamos de El milagro de P. Tinto, es la calle Angustias. Hay cosas, aparte de los caballos y de las terrazas en invierno, que no están en Valladolid: El puesto de flores y esa cabina telefónica de los años ochenta.
Ha quedado curioso, ¿no?
Ha quedado curioso, ¿no?
Goatse fue una de esas bromas pesadas de Internet que consistían en poner un enlace a una cosa en plan mirad esto de aquí, una imagen de gatitos o similares y que en realidad te mostraban una imagen del culo de un tipo, que con ayuda de los dedos de sus manos lo abría hasta dejar un hueco del tamaño de un puño. Toda una vista al abismo.
Ah, también se veían los huevos y la polla colgando. Pack completo.
Ah, también se veían los huevos y la polla colgando. Pack completo.
Mirando a ver qué foto colgaba hoy, me he tropezado con esta de Berlín en 2006. Yo no he tocado nada, la foto salió así de rara.
Hoy he ido a la estación de Avenida América para cargar la tarjeta de Alsa. Es algo parecido al saldo del móvil: Depositas un dinero y de ahí vas gastando hasta que se te acaba. Pues después de hacer la recarga, la dependienta ha ido a preguntar una cosa a uno de sus compañeros, ha vuelto, me ha respondido y me he ido hacia la superficie, para ir andando a casa (no pilla lejos). Justo cuando estaba en las últimas escaleras antes de llegar a la superficie he empezado a oír ¡señor, señor, señor! Y no era José Ángel de la Casa celebrando el España Malta, era la mujer que había salido en mi búsqueda para darme mi tarjeta olvidada.
Ya no sólo los niños sudamericanos. También las mujeres mayores que yo empiezan a llamarme señor. Perra vida.
Ya no sólo los niños sudamericanos. También las mujeres mayores que yo empiezan a llamarme señor. Perra vida.
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