Hará cosa de un mes un compañero de trabajo me dejó un ejemplar de un libro llamado Planilandia, una novela de muchas dimensiones, de Edwin Abbott Abbott. Este fin de semana, entre el viaje de ida y el de vuelta ha caído.
¿De qué va? A. Square (Un cuadrado) es un habitante de planilandia, un universo en dos dimensiones. En la primera parte de la obra cuenta cómo es su vida. En su planeta (nunca mejor dicho) los habitantes son polígonos. La clase (o la casta) de cada ser se mide por su número de lados: Los triángulos irregulares ocupan el escalón más bajo, los isósceles parecen ser carne de cañón, los equiláteros son comerciantes, los cuadrados son profesionales, los pentágonos médicos... Y así hasta los círculos, que son los sacerdotes y señores de la sociedad. Las mujeres, en este universo, son líneas, cuya peligrosidad radica en que pueden situarse de tal manera que sean invisibles a los demás planilandeses y por eso siempre tienen que avisar por dónde van. Incluso aparecen ilustraciones de cómo se ven unos a los otros y por ejemplo, en este caso, cómo pueden distinguir a qué rango pertenece cada uno sin mirarse:
El libro es corto, ya os digo, y bueno, es una paranoia que si tenéis un rato, se puede leer. Se puede encontrar en pdf. Tan sólo hay que aplicar un poco el ingenio y saber decir las palabras adecuadas a San Google.

































