Lola

Este es el motivo por el que el sábado estuve en Palencia:

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Es la primera hija de una prima mía. En la foto tendría doce o trece días y como podéis ver, hasta me atreví a cogerla (aventarla, asirla, para mis lectores mexicanos que estarán llamando a la policía en estos momentos) con el siguiente resultado: lloros y más lloros. De mi lado está que acababa de comer y parece que todavía tiene problemas para digerir (o algo así entendí, no sé, esto de que los niños no tengan una API bien documentada es lo que tiene) y puede que por eso llorara.

En fin, ya que de momento no tengo sobrinos, al menos ya tengo alguna ¿sobrina segunda? ¿prima segunda? más.

De estreno

El último fin de semana que estuve en Valladolid (22 de agosto) antes de coger vacaciones me llevé una desagradable sorpresa al ir a sacar una foto al perro. La pantalla de mi Panasonic Lumix DMC LS-2 tenía todas sus menús, pero la imagen salía negra. Pensé que era cosa de la luz, y me fui a otra zona más iluminada para ver que seguía pasando lo mismo. Saqué una foto al perro para ver que la imagen era negra. Y tras reinicios, cambios de pilas, golpecitos y soplidos llegué a la conclusión de que la cámara se había jodido. Por un lado era una putada, porque me iba de vacaciones en breve y tenía que comprar una cámara corriendo, pero por otro por fin me libraba de las motas de polvo en el objetivo de la vieja y me decidía a saltar al mundo de las Reflex. Sí, podía haberla mandado a reparar, pero entre que el arreglo iba a costar más que la cámara y que no la iban a tener a tiempo para mi viaje (7 de septiembre) preferí ir ya a por la máquina.

Pero no todo iba a salir bien, no. Volví a Madrid, consulté a un compañero de trabajo sobre una página de Andorra donde comprarla y tras un día de meditación, el 25 de agosto encargué la cámara. Plazo de entrega cuarenta y ocho horas (eso sí, no tenían cámaras en el almacén, pero yo la compré sabiéndolo), pongo ya como destino casa de mis padres. Y, evidentemente, pasaron los días, la cámara no llegaba, todos los días mirando la web de la empresa... Y por fin me llega un correo el jueves 3 de septiembre diciendo que el pedido estaba en marcha. 48 horas de entrega... ahí ahí, igual llega igual no. Y efectivamente, ni llegó el viernes, ni el sábado trabajaban, así que tuve que pedir a mi hermana su vieja cámara de fotos (una Canon Powershot A410) y marchar a Holanda sin mi cámara nueva.

Aeropuerto de Valladolid. 13:00. El despegue del avión está programado para las 14:30. Todavía no hemos pasado el control, estamos a punto de levantarnos y suena mi móvil. Mi hermana:
- Ángel, que acaba de llegar la cámara.
- Déjala ahí, ya a la vuelta miramos.
Así que por... ¿Media hora, quizás? No pude disfrutar de la cámara hasta que regresé de los Países Bajos.

Ego

Pero ahora ya la tengo. Por algún motivo que se me escapa, dependiendo del sitio donde se venda la cámara tiene un nombre un otro: En Europa es la 450D, mientras que en Estados Unidos es la Rebel Xsi y en Japón la Kiss X2. La mía tiene ese nombre y las instrucciones en japonés, aunque los de la tienda tuvieron el detalle de grabarme el manual en un CD.

Ahora, a empollarme manuales para aprender a usarla. De momento ya me han salido cosas como esta:

Zapi

Bien, ¿no?

Rimas estúpidas

De un tiempo a esta parte tengo un pequeño juego con un amigo, José Luis. Todo comenzó una noche con la canción de Tino Casal Eloise (bueno, la versión, la original es de Barry Ryan (escuchar) y hasta hay una versión hecha por el coro del ejército ruso (escuchar)) cuando cambiamos el nombre de la amada por los nuestros:
- José Luiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiis.
- Ángel Luiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiis.
Aparte del rechazo por parte de nuestros amigos e incluso de gente que no nos conocía de nada, comenzamos a darnos cuenta de que en todas las canciones se podía meter un Ángel Luis o José Luis. ¿Que no? Al final del estribillo de tanto que darte de Nena Daconte, casi toda la letra del call on me y en muchas más.

Se ha convertido en una especie de juego en el que intentamos adelantarnos al otro. Tendríamos que hacer un grupo, no sé, los Black Eyed Luis, por ejemplo.

Cosas que te encuentras y dan mal rollo

Ejemplo:

Estadio olímpico de Ámsterdam

¿Pero cómo es posible que haya esculturas haciendo el saludo nazi? Porque no sólo había una, había alguna otra más alrededor de un estadio. Este estadio:

Estadio olímpico de Ámsterdam

El estadio olímpico de Ámsterdam. Resulta que allí se celebraron las olimpiadas de 1928, por lo que no fueron puestas por los alemanes (quedaban doce años para que Holanda fuese invadida). Y aunque es verdad que por aquella época Holanda era un país al que Alemania le caía bien (luego cambiaron de opinión) en aquella época el partido nazi no tenía tanto poder. Entonces, ¿por qué esas esculturas?

Lo que hacen esas esculturas no es el saludo fascista, sino el saludo romano. Para mí que en el fondo son el mismo (quizás en el fascista lo que se tiene más en cuenta es el ángulo en el que se levanta el brazo) pero el que querían poner los escultores en este caso, sin ninguna duda, es el romano, que se hacía para saludar al emperador (soldados, gladiadores, etcétera). Ese saludo se fue usando, en mayor o menor medida, hasta que Mussolini lo adoptó como saludo para sus partidarios, y luego se lo regaló a Hitler. Incluso se usó en Estados Unidos como forma de saludo a la bandera, pero en 1942 ya se prohibió su uso por su similitud con el nazi (y claro, no era plan de hacer el saludo del país que te ha declarado la guerra).

Así que el saludo romano, como la esvástica, el yugo y las flechas, el águila de San Juan o la primera estrofa del himno alemán, son de esas cosas que al final han quedado injustamente censuradas porque a otros se les ocurrió tomarlas prestadas.

Sophie Scholl, los últimos días

Hace dos o tres semanas el diario público sacó en su oferta de los viernes la película Sophie Scholl, los últimos días (2005, candidata al Oscar de mejor película extranjera en 2006). Como tenía ganas de verla, era en alemán y costaba un euro ni me lo pensé y la compré. Pero eso sí, a la hora de verla me llevé una pequeña decepción: En la contraportada ponía que tenía como idiomas castellano y alemán (¡Bien!) y subtítulos en castellano. Error. El DVD no tenía subtítulos, comencé a ver la película y como no me enteraba mucho la puse en castellano.

Advertencia: Voy a contar toda la película, así que estáis a tiempo de dejar de leer.

¿De qué trata? No todos los alemanes estaban contentos con el nuevo Reich alemán. A medida que la guerra se fue desarrollando y la Operación Barbarroja (esto es, el plan alemán de invadir la U.R.S.S.) se convertía en un fracaso más voces alemanas estaban en contra. Pero nadie podía opinar libremente sobre estos hechos, se consideraba un delito de alta traición penado con cárcel, campo de concentración o pena de muerte.

Sophie Scholl y su hermano Hans formaban parte de un grupo llamado La Rosa Blanca, que mandaba cartas anónimas a personas de influencia de la zona en la que vivían (Múnich, Bavaria) y repartía panfletos en contra del régimen. Lógicamente, esto lo tenían que hacer en la clandestinidad, con una máquina de escribir, una imprenta de andar por casa y mucho cuidado. Los panfletos los dejaban en pequeños tacos a la puerta de algunas aulas y precisamente en la universidad de Múnich fue donde el 18 de febrero de 1943 fueron arrestados.

Tras unos días de interrogatorios, Sophie, su hermano y un amigo fueron "juzgados" por alta traición (si se le puede llamar juicio a algo en lo que hasta el abogado defensor no hace nada por miedo a represalias) y condenados a la guillotina. Al recibir la sentencia ella dijo:
- Donde nosotros estamos ahora -banquillo de los acusados- vosotros estaréis pronto.
Y sus últimas palabras:
- Sus cabezas caerán también.
Como veis, convencida hasta el final de sus ideas.

Otras personas del grupo también tuvieron diversas condenas y el último panfleto escrito por el grupo consiguió llegar hasta el Reino Unido, donde se imprimió y se lanzaron en los "bombardeos de octavillas" que el gobierno británico mandaba hacer en Alemania para sembrar la desconfianza en el pueblo alemán.

Actualmente se recuerda a los hermanos Scholl y a la Rosa Blanca con nombres de parques, calles, colegios... y en frente de la universidad de Múnich hay una placa de metal con la forma de unos cuantos folios tirados en el suelo que les recuerdan.

Hechos aleatorios sobre mí, V

La imagen no tiene nada de retoque fotográfico (no como las fotos de Zapatero con sus hijas góticas), , aunque lo parezca por la forma del paso de cebra justo debajo del codo. Simplemente tengo algo que se llama laxitud articular, que parece ser que es una característica hereditaria que hace que las fibras de colágeno sean más flexibles, como dice este artículo de hiperlaxitud (aunque lo mío no es tan avanzado, sólo lo tengo en codos y rodillas).

Y nada, está bien para hacer que a la gente le dé un poco de grima.

Entre Marken y Volendam

Entre Marken y Volendam

Esto que veis aquí es una panorámica en un pequeño área de descanso entre los pequeños pueblos de Marken y Volendam. Están a unos quince o veinte kilómetros de Ámsterdam y suelen estar incluidos en los viajes organizados a los Países Bajos. Marken es peatonal (la entrada al pueblo es un aparcamiento) y Volendam... Bueno, es bonito.

La foto tiene trampa: Las carreteras (de coches y de bicicletas) están duplicadas. Ha sido un intento de hacer una foto de trescientos sesenta grados, pero no ha quedado bien. En fin, con esto ya he dejado puesto algo para hoy.

¡Gordo!

¡Está gordo!
Tomada en Marken (creo)

Personajes imposibles XII

Sé que los echábais de menos.

Acaba de estrenar una película de adolescentes de veintimuchos que se van a matar nazis. Es Tuenti Tarantino.

El holandés con la polla más grande del mundo

Seguro que el texto Hier kreeg een kippevruer een huisman tot beruder significa algo así como aquí vivía el hombre con la polla más grande del mundo.

Hombre con la polla más grande del mundo

20 del 09 de 2009

Al igual que hace poco fue el 09/09/09, hoy también es una de esas fechas simpáticas, al menos para los que usamos el calendario en formato DDMMYYYY (Día, mes y año): 20092009. Y más especial para mí, porque hoy es mi vigésimo séptimo cumpleaños (27, para los de la E.S.O.).

Si sois lectores fieles ya sabréis cómo me tomo el cumplir años: Mal, muy mal. Siempre se me junta un amago de depresión estacional con un hastío de vivir y, en resumen, apago mi móvil y me hago una pelota en la cama. Y este año no va a ser menos. Mis planes para estas fechas eran distintos a lo que tenía en mente y, como si la vida fuera un WC alemán (u holandés, he descubierto que en Holanda también usan la taza con bandeja de presentación) la mierda no termina de irse fuera. Ya me he hartado de cábalas y proyectos de futuro que por un motivo u otro no llegan a cumplirse. También me he dado cuenta de que ir con la verdad por delante no es tan recomendable (o no da tantas recompensas) como mentir o, al menos, ocultar la verdad.

Que sí, que soy un llorón. Que mucha gente lo estará pasando peor que yo y todo eso. Pero creo que también tengo derecho a quejarme.

Prohibido hacer botellón

Vista en el parque que hay en la plaza que hay entre el museo de Van Gogh y el Rijksmuseum, de Ámsterdam. Lo que viene a ser el Museumplein.

Prohibido el botellón

Peligro: Extraños ahogamientos en aguas lodosas

Esta señal vista en los molinos de Zaanse Schans más que risa, daba como que mal rollo, ¿no?


Peligro: Ahogamientos en aguas lodosas

Prohibido monopatines

Y la gente que va montada encima de ellos. Vista en Nijmegen (Nimega), Holanda.


Prohibido monopatines

Crónica del viaje de vuelta

Comenzaré hablando del viaje por el final: Las dos últimas noches las pasamos en Eindhoven, por el tema de ahorrarnos unos cuantos kilómetros a la hora de volver al aeropuerto de Weeze (habíamos alquilado un coche) y desde ahí el GPS nos daba dos opciones, con el mismo tiempo de llegada, una hora y veinte minutos. La opción de ruta más rápida eran unos 120 km, mientras que la más corta eran 60. La diferencia estaba que en la ruta corta las carreteras serían nacionales (de doble sentido) y con mayor límite de velocidad. Pues bueno, decidimos la corta, guardamos nuestras cosas en nuestras maletas (una para cada uno y una facturada para meter cosas en común) y de ahí a Weeze. Mientras cerraba mi maleta, con los billetes de avión dentro, pensé:
- Mira, saco la carpeta con los billetes y los llevamos de la mano, así no tengo que andar abriendo la maleta en el aeropuerto.
Y así, en el último momento, saqué los billetes, cerré mi maleta de equipaje de mano (una de plástico malucha con un cerrojo de combinación de tres números) y fuimos al coche. El viaje bien, y la ruta más corta sí, era la más corta. Los últimos veinte kilómetros los hicimos por unas carreteras provinciales sin raya en el medio que parecía que estábamos intentando evitar un control fronterizo.

Dejamos el coche en el aparcamiento y tomamos un café en el aeropuerto. En la zona de entrar al control de seguridad vemos que los amigos de Ryanair han puesto un control para ver las maletas con una báscula electrónica (nosotros siempre nos habíamos preocupado de no sobrepasar las medidas de la maleta, nada del peso de diez kilos). Como antes de entrar tienen una báscula, pesamos nuestras maletas y vemos que la de facturar (quince kilos) tiene espacio para tres más. Como mi maleta iba hasta arriba, aunque sin pasarse (ocho o nueve kilos) decido pasar alguna de las cosas al equipaje facturado. Así que cojo la maleta, pongo la combinación, quito los cierres laterales y... Nada. No abre. Los números a veces se atascan, así que giro todos y vuelvo a tirar. Nada. La maleta no abre. El mecanismo se ha jodido. Por suerte tenemos los billetes en la mano, mi neceser está en la maleta que viaja facturada pero todavía queda el control. ¿Y si me mandan abrir?
- Perdone, ¿puede abrirme la maleta para ver qué hay dentro?
- No, no puedo.
- ¡A la cárcel! ¡Y exploración rectal de regalo!
Mal rollo. Tras numerosos intentos, desistimos, facturamos la maleta común y vamos a la zona del control. Primero pasa el señor Gurú, luego Pablo y por último yo. Mientras paso el arco, la bandeja con las cosas de Pablo pasa, luego pasa su maleta y mi bandeja. Las dos personas que controlan la pantalla de rayos X ven algo raro en la maleta de Pablo, se lo señalan a otra persona que se dirige a él en alemán. Dice algo de una llave o un llavero, yo traduzco, pide que abra su maleta y comienza a examinarla. Mientras tanto, mi maleta pasa por la máquina y veo que los de la pantalla señalan algo con interés. Hablan entre ellos. En la maleta de Pablo no aparece la llave (o algo parecido) que busca la otra persona de seguridad. Sigo traduciendo lo que dice la mujer y lo que dice Pablo. Uno de los de la pantalla se acerca a nosotros y acerca mi maleta. La deja al lado de la de Pablo. Y yo, ni corto ni perezoso, mientras la mujer de seguridad sigue examinando los rincones de la maleta de Pablo, cojo la mía, la saco de la cinta y la pongo en el suelo, mientras seguimos mirando hasta encontrar un abrebotellas o algo parecido, que era lo que daba el problema. Encontrado el peligroso elemento, nos da las gracias y nos marchamos, sin que a mí me llamen la atención.

Creo que de no ser por el incidente con la maleta de Pablo, me hubiera tocado abrir a mí, y entonces sí que hubiéramos tenido circo. No sé, supongo que en ese caso habría dicho que el mecanismo estaba estropeado y que no me importaba si tenían que romperme la maleta (total, más tarde iba a tener que hacerlo). Al llegar a Valladolid, con ayuda de mi padre forzamos la cerradura y abrimos la maleta que, aunque tenga unos pequeños desperfectos y un cierre que ya me he asegurado yo que no va a volver a funcionar nunca más, todavía tiene marcha para un par de viajes. Quizás más pronto que tarde.

Prohibido gases

Y comenzamos con las fotos de Holanda. Aquí la primera:

Prohibido gases

De vuelta

Y si todo ha salido bien, justo a estas horas estaré aterrizando de Villanubla en el vuelo FR6411 proveniente de Düsseldorf Weeze. Todavía me quedarán unos días de descanso en Valladolid, pero espero poder poner alguna actualización no programada y contar todo lo que he hecho.

Y si, por lo que sea, se ha estrellado el avión, mirad, habréis conocido a uno que volaba en él.

Cinco años

Cinco años ya de mi primer viaje a Alemania. Cómo pasa de rápido el tiempo.

Duda existencial

¿Alguien sabe por qué el detector de sarcasmo falla cuando discutes con alguien?
¿No os ha pasado nunca que estáis discutiendo con alguien y tú, ya cansado, pasas del tema haciéndote el gracioso y entonces pasa esto?
- Me estás haciendo burla.
- No.
- Que me estás haciendo burla.
- Que no.
- Que me estás haciendo burla.
- Que no.
- Que me estás haciendo burla.
- Que no.
- Que me estás haciendo burla.
- Vale, hijo, sí, te estoy haciendo burla.
- ¿Ves cómo tenía razón?
¿No os da mucha rabia?

Paranoias con Claire Bennet

Si veis Héroes, sabréis que una de las protagonistas de la serie es la adolescente Claire Bennet. Se supone que es una chavala con la habilidad de poder curarse en caso de sufrir alguna lesión. Incluso puede volver a crecerle un dedo si se lo corta.

Sí, sé que es ficción y todo esto, pero me pregunto:
  • En algunos capítulos sale con distintos pendientes. Si ella se regenera sola... ¿Se tiene que hacer los agujeros cada vez que se pone los pendientes? ¿Cómo es que no se dio cuenta hasta que tenía quince años?
  • ¿Depilación? Es arrancarse el pelo de raíz... ¿El cabello se regenerará?
  • Tatuajes: En principio, tampoco podría hacerse uno. Y de hacérselo, que no sea tan pestruza como su álter ego real y que lo deletree bien.
  • Nunca se pone enferma, así que el tema de sufrir una apendicitis no es un problema, no va a tenerla. Pero imaginad en el caso de que tuviese que ser operada, los médicos cortando y cortando para evitar que se cierren las heridas. Eso sí, ya veremos si se queda embarazada y necesita una cesárea.
  • Aunque claro, para quedarse embarazada, antes necesita tener relaciones sexuales. No sé por qué, pero me da a mí que esta chica podría pasar la prueba del pañuelo durante el resto de su vida.

Half Marathon Man

¡Qué grande! Uno de mis colegas ha encontrado entre sus cosas la clasificación de una media maratón a la que nos apuntamos hace unos años. El caso es que nos enteramos de que daban un crédito de libre elección por participar y nos apuntamos para hacerla, nada más. El día anterior, para prepararnos bien, nos fuimos a la ferro (bar mítico de Valladolid de minis o cachis) y nos agarrramos un buen pedo. Domingo por la mañana, resacosos, fuimos a hacer la carrera y enseguida nos dimos cuenta de que iba a ser un sufrimiento. Todos nos adelantaban y llegamos a un momento en el que la policía nos esperaba para restablecer el tráfico. Tras casi una hora y media de "carrera", mi amigo José Luis y yo llegamos a los últimos metros, esprintando para no quedar en el último puesto.

Mi amigo vio que la universidad publicó en Internet los resultados, y los imprimió. Aquí se ve cómo quedamos:228 de alumnos, 1058 de la general, con un tiempo de una hora, veinticinco minutos y veinte segundos. Y no recuerdo haber recibido ningún crédito. Pero bueno, nos echamos unas risas.

Doch

Doch [dɔx], que se pronuncia parecido a dog en inglés, es un adverbio alemán muy útil. Tiene varios significados, desde sin embargo pasando por pero, pues... Pero el mejor significado es el de las preguntas negativas. ¿Cuántas veces nos ha pasado esto?
- Tú no veías Prison Break, ¿verdad?
- Sí.
- ¿Sí que sí lo veías o sí que no lo veías?
- Sí, lo veía.
O el caso:
- ¿No vienes al cine?
- Sí.
- ¿Vienes o no vienes?
- Sí, voy al cine.
Por estos líos del castellano más de una vez nos hemos liado (por lo menos yo). Pues en alemán esto se arregla con doch:
- Möchtest du ins Kino gehen? (¿Te gustaría ir al cine?)
- Ja! (Sí, me gustaría).
- Möchtest du nicht ins Kino gehen? (¿No te gustaría ir al cine?).
- Doch! (Sí, sí que me gustaría ir).
Y ya está. Sin líos ni nada. Tengo que importarlo al castellano. A ver si sé cómo.

Cómo conocí a mi Robin Scherbatsky

Esta es una historia que ocurrió hace meses. La mandé por correo a mis amigos, pero no quise publicarla por... no sé, vergüenza, o lo que sea. Como ya todo me da igual, pues venga, hoy me pondré en plan Ted Mosby (de cómo conocí a vuestra madre) y os contaré cierta historia que ocurrió en los carnavales de 2009.
Como ya había hecho el año anterior, ese año también me disfracé de Earl Hickey. Todavía tenía pelo en la cabeza y mi barba dejada me daba la oportunidad de dejarme un poblado bigote. En un principio salí con tío Peque, tío Fabián y los demás amigos y a eso de las tres llamé a tío Dremin para ver qué hacía. Quedé con él, con tío Uge, tía Mercedes y una chica, amiga de tía Mercedes. Y oye, ya que la chica estaba sola y yo soy una ONG andante, pues empecé a hablar con ella.

¿Y qué decir? Creo que conocí a mi Robin Scherbatsky. Reconoció mi disfraz:
- Eh, vas de Earl.
- Sí, mira, hasta me he dejado el bigote y el pelo alborotado para parecerme más.
- ¿Y las entradas también?
- Son de serie... ¿tú de qué vas disfrazada, de vallisoletana?
- Pues sí, porque soy de Palencia.
- Ah, pues yo soy medio palentino, mi madre es del barrio del Cristo.
- Ah.
- Veo que aún diciendo esto no te has llevado la mano al bolso.
- Tienes una lista de malas acciones, no la irás a hacer más grande...

Y hablamos... De todo tipo de cosas y tonterías. Que a ella le encanta contar chistes malos y ver la cara de la gente cuando se queda en estado catatónico porque no los entiende o son muy malos, que trabajaba en un laboratorio haciendo su tesis (química) , que no se había disfrazado de nada pero que una vez se le había ocurrido disfrazarse con los amigos de alcalinos, para pedir agua en los bares, empezar a golpear a la gente y decir Es que soy un alcalino y reacciono de forma violenta con el agua. Yo le dije que igual me disfrazaba de lantánido o actínido, pero claro, al no existir naturalmente no sé cómo me lo iba a montar. Sin exagerar, creo que hablamos de un mol de cosas distintas, entre ellas, de por qué los vidrios de las ventanas son líquidos, en qué proporción podría usar el bromuro para la boda de un amigo (lo siento, chicos, no me dio esa cifra)...

Si es que ahora pienso en ella y me pongo exotérmico. Y así, exotérmico (aunque no creo que demasiado) estaba yo cuando ya cerca de la hora de marcharnos a casa pensé en dar todo. Mientras por mi cabeza pasaban el ataque de la cobra, el ataque candado y el de la grulla en la montaña, pero preferí jugar sobre seguro e intentar volver a meterme en mi personaje de Earl J. Hickey.
- ¿Pero has borrado algo de tu lista, Ángel?
- Hombre, alguna cosa hay. Me quedan muchas cosas por hacer.
- ¿Por ejemplo?
- Una vez le poté encima a Dremin.
- Interesante...
- Y bueno, estoy pensando en hacer una cosa.
- ¿El qué?
- Es que no sé cómo decírtelo - dije mientras la encerraba contra la pared y la miraba a los ojos-...
- Inténtalo...
- Es que estoy pensando hacer una cosa, pero no estoy seguro, porque igual hago esa cosa y tengo que apuntarte en la lista...
Ahí estaba. La frase del todo o nada. Lo que marca la diferencia entre un niño y un hombre. Entre el bien y el mal. Entre un fracasado y un héroe. Ella me miró. Abrió la boca. Y de sus labios surgió esta frase:
- Pues mejor no te obligues a apuntar algo en tu lista.
Y así acabó la cosa. El bueno de Ángerl no consiguió nada más de esa chica, de la que quedó bastante prendado.

Hasta aquí quedó la historia. Ahora os toca participar a vosotros e intentar adivinar qué pasó entre vuestro padre y esa chica. Como en un capítulo de elige tu propia aventura. ¿Qué decidió hacer vuestro padre?
  1. El año que siguiente fue con el mismo disfraz al mismo bar e intentó volver a coincidir con su calabaza putilla.
  2. Pasó página y se convirtió en un Barney Stinson que trataba con desprecio a las mujeres.
Hasta aquí, algo modificado, mandé el correo a mis amigos. Con ya unos meses pasados por delante, no tengo nada nuevo que deciros. Sí que llegamos a coincidir en redes sociales, pero nada más. No quiero dar la impresión de ser un pagafantas o un fracasado (que igual lo soy) pero vamos, me encantó esta historia, aunque no tuviera el final que me esperaba (hombre, no pensaba en obtener con ella el estado de gas noble compartiendo los electrones de la última capa, pero vamos, algo parecido quizás...).

Otra vez será.

Despegando

Ahora mismo (14:30 del lunes 7 de septiembre, que es nuestro aniversario y no sabremos si besarnos en la cara o en los labios) mi amigo Pablo y yo cogeremos el vuelo FR6412 de Ryanair con dirección a Düsseldorf - Weeze (Ángel siempre vuelve a Alemania al menos una vez al año). Lo de poner Düsseldorf a este aeropuerto es de chiste:


Ver mapa más grande

Desde ese aeropuerto hasta la ciudad de Düsseldorf hay unos ochenta kilómetros, así que no creo que sea demasiado ético llamar al aeropuerto así. Es como eso que se dice de que en algunos sitios al aeropuerto de Villanubla (Valladolid) se le llama Madrid Norte. Y tanto que al norte.

Pero este año el viaje no va a ser Alemania. No, Alemania tan sólo será usada como punto de aterrizaje y despegue, porque en un principio nos íbamos a Amsterdam y quizás a algún sitio más. Lo malo: La aparente mala comunicación del aeropuerto con cualquier punto de la civilización. Porque para llegar a Amsterdam teníamos:
  • Bus desde el aeropuerto a Amsterdam: 30 euros trayecto, no es caro (info). Problema: Dos buses. Uno sale a las 16:30. El otro sale a las 23:59. Nuestro avión llega a las 17:00.
  • Bus desde el aeropuerto a Düsseldorf y de ahí un ICE a Amsterdam (info). 14 euros de bus, más luego el tren que si se coge con antelación creo que hubieran sido unos 19-25 por persona. Algo más caro, pero bueno, hay forma de llegar. Pues con la misma llegada (17:00) tendríamos hasta las 20:30 para esperar a un bus, llegar a las 21:45. Sin trenes hasta el día siguiente.
  • Vale, alquilamos un coche. Lo cogemos en el aeropuerto y lo dejamos en Amsterdam. Nos cobrarán algo por dejarlo en otro sitio, pero oye, ganamos horas. Cuando lo miramos estaba en 150 euros (a 24 de agosto lo veo por casi 400). Y luego había que ver la vuelta. Es una opción.
  • Venga, alquilar el coche una semana, dejándolo en el mismo sitio. 192 euros. Nos dejamos de problemas de cómo hacer la vuelta en tren y bus. Por cuarenta euros más, tenemos coche toda la semana. Y todo el país para ver.
Así que con eso, una guía de Holanda que he comprado (recomendada por el actor fetiche del país, el de las películas de suecas de los años sesenta y setenta, AlfredHolanda) y un plan hecho un poco por encima vamos a recorrernos el país. E igual toca regrabar este vídeo:




Sed buenos. Nos vemos en algo más de una semana.

Ánimos

El mismo día que fui a ver el horror de película de Isabel Coixet uno de los compañeros de trabajo fue con su hermana a ver la versión 3-D de Up. Aparte de decirle que a la película a la que yo fui también hubo gente con gafas grandes y extrañas, el compañero, sin saber ni de qué iba la película, había sacado a su hermana de casa porque había tenido que sacrificar a su perra y así animarla un poco. Como decía él:
- Joder, yo no sabía que salían miles de perros. Me pasé toda la película rezando por que no muriera ninguno.
No diré si mueren perros o no, pero no fue una elección con mucho tacto.
- ¡Es que o era esa película o era Cujo, que la tenía en casa!
- Bueno, por lo menos en ese caso, podías terminar diciendo a tu hermana ¿Ves como es bueno sacrificar a los perros?
- Por ejemplo.
- Ya de paso... ¿Es verdad que cuando un amigo tuyo se quedó en silla de ruedas le pusiste carros de fuego? ¿Y que cuando a tu hermana le dejó el novio le pusiste oficial y caballero? ¿Si el día de mañana pierde un hijo le pondrás tres solteros y un biberón?
Y así podía haber seguido horas y horas...

Hier kommt Alex

Aquí vengo con otra canción de los pantalones muertos (Die Toten Hosen) llamada Hier kommt Alex (Aquí viene Alex). Leyendo la letra no cuesta mucho relacionar a este Alex con Alexander Delarge, el lider del grupo de drugos de la naranja mecánica. Por cierto, como curiosidad, drugo se parece mucho a Друг (drug), amigo en ruso. En la película los protagonistas hablan una especie de mezcla de ruso e inglés, algo parecido al spanglish.
Como decía, esta canción, del año ochenta y ocho, fue uno de los grandes éxitos de este grupo. Si a alguno de vosotros os suena puede ser porque aparece en el Guitar Hero III, con otra canción alemana de la que ya hablé, Generation Rock de Revolverheld.

Aquí os dejo una versión acústica, acompañada al piano, que me gusta más que la original:




In einer Welt, in der man nur noch lebt,
damit man täglich roboten geht,
ist die größte Aufregung, die es noch gibt,
das allabendliche Fernsehbild.

Jeder Mensch lebt wie ein Uhrwerk,
wie ein Computer programmiert.
Es gibt keinen, der sich dagegen wehrt,
nur ein paar Jugendliche sind frustriert.

Wenn am Himmel die Sonne untergeht,
beginnt für die Droogs der Tag.
In kleinen Banden sammeln sie sich,
gehn gemeinsam auf die Jagd.

[Refrain]
Hey, hier kommt Alex!
Vorhang auf - für seine Horrorschau.
Hey, hier kommt Alex!
Vorhang auf - für ein kleines bisschen Horrorschau.

Auf dem Kreuzzug gegen die Ordnung
und die scheinbar heile Welt
zelebrieren sie die Zerstörung,
Gewalt und Brutalität.

Erst wenn sie ihre Opfer leiden sehn,
spüren sie Befriedigung.
Es gibt nichts mehr, was sie jetzt aufhält
in ihrer gnadenlosen Wut.

[Refrain]

Zwanzig gegen einen
bis das Blut zum Vorschein kommt.
Ob mit Stöcken oder Steinen,
irgendwann platzt jeder Kopf.
Das nächste Opfer ist schon dran,
wenn ihr den lieben Gott noch fragt:
"Warum hast Du nichts getan,
nichts getan?"

[Refrain]
[Refrain]

En un mundo en el que sólo se vive,
para vivir diariamente como robots,
el mayor estímulo, que todavía queda,
es la imagen de todas las tardes.

Cada persona vive como un reloj,
programda como un reloj.
No hay nadie que se ponga en contra de ello,
sólo un par de jóvenes se sienten frustrados.

Cuando el sol se pone,
comienza el día para los drugos.
Se reúnen en pequeñas bandas,
van juntos a la caza.

[Estribillo]
¡Hey, aquí viene Álex!
Se levanta el telón para su espectáculo del horror.
¡Hey, aquí viene Álex!
Se levanta el telón para un pequeño espectáculo del horror.

En la cruzada contra el orden
y el aparentemente sagrado mundo celebran la destrucción,
la violencia y la brutalidad.

Cuando ellos dejan ver su ofrenda,
se sienten satisfechos.
No hay nada más que a ellos les pueda molestar
en su rabia sin piedad.

[Estribillo]

Veinte contra uno
hasta que la sangre salga a la luz.
Con bastones o con piedras,
alguno revienta alguna cabeza.
La siguiente ofrenda está ahí,
cuando ellos pregunten a su amado Dios:
"¿Por qué no has hecho nada, por qué no has hecho nada?"

[Estribillo]
[Estribillo]


Hechos aleatorios sobre mí IV

De siempre he tenido mala letra. En primaria hice una colección de cuadernillos de caligrafía que constaba de veinte números. Una vez que llegaba al número veinte, la profesora me miraba con cara de pena y me decía:
- Dile a tu madre que te compre el Nº 16.
Y volvía a hacer los números 16, 17, 18, 19 y 20, como cuando estás al final de una partida de la oca.

Así tres veces.

Hechos aleatorios sobre mí III

De pequeño pensaba que los médicos llevaban mascarilla para que, en el caso de marearse mientras operaban y vomitar de repente, que no cayese sobre el paciente y, si querían, volver a tragarlo (así de responsable con el medio ambiente soy).

Bueno, también pensaba que Herri Batasuna era una persona. Como siempre decían Herri Batasuna no ha condenado el atentado...

Hechos aleatorios sobre mí II

Mi padre acostumbraba a comer con vino y gaseosa. Los fines de semana, que era cuando toda la familia comía juntos (entre semana mis hermanas y yo comíamos a las 14:00 y mis padres a las 15:00) mi padre me daba un vaso de vino con gaseosa, porque a mí me gustaba mucho: era dulce, con burbujas y me atontaba un poco.

No sé en qué momento mi padre dejó de hacerlo, pero creo que fue porque bebía más que él.

Tatuajes

Ya que el otro día hablaba sobre cosas por las que querría que me mataseis pues mira, voy a tocar el tema de los tatuajes. Llamadme chapado a la antigua, pero es que no veo qué sentido tiene hacerse un dibujo cuyo borrado a veces es imposible, otras deja marca y, como al hacerlo, duele. Aparte, yo soy un indeciso, y si ya hay veces que me cuesta elegir ciertas cosas, pues ya irme a una cosa que es para toda la vida.

Además, como digo siempre, hay que aceptar la evidencia. Envejecemos. Con menos de treinta años estamos en la flor de la vida, pero pasado el tiempo (y algunos antes que otros) los excesos se notan. Engordamos. Nos arrugamos. La piel deja de tener tono dorado para tener tono tostado. El cuerpo absorbe la tinta del tatuaje. Y, como leí en un foro, con el paso de los años las delicadas mariposas que se tatúan algunas tías al lado del ombligo se terminan convirtiendo en rollizos murciélagos. Todos hemos ido a la playa y hemos visto a alemanes de cuarenta y muchos años con tatuajes que se asemejan a las ilustraciones de platos combinados de algunos restaurantes, que de tantos años al sol tienen un tono azulado totalmente apetecible. Pues pasa lo mismo con esos tatuajes, que tras tanto tiempo son borrosos y deformes (Bueno, ahora que lo pienso, eso en un tribal no se nota). ¿Por qué, si vemos eso, que son nuestras proyecciones de futuro, no pensamos que con veinte años más tendremos ese aspecto? ¿Somos el planeta que olvida su historia y está condenado a repetirla?

Así que, por favor, si estáis pensando en haceros un tatuaje, por favor, hacedlo en un sitio que con el paso de los años ni se deforme mucho (espalda, brazo...) ni vaya a ser muy mostrable en el futuro. Por vuestra herencia. Coño.
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