Leo hoy que mi tocayo el ministro de educación Ángel Gabilondo dice que se está pensando en la posibilidad de subir la edad obligatoria de educación hasta los dieciocho años. No sé si con esta medida lo que se pretende es que los colegios y los institutos hagan de guarderías de los chavales hasta que tengan la edad para irse o ser echados de casa (bueno, realmente desconozco si con dieciséis años ya puedes irte sin que te reclamen). Pues qué quieres que te diga, lo que nos faltaba ya. Mi generación fue de las primeras que hizo el cambio a la E.S.O. (nunca estuvo tan bien poder ponerle un nombre tan despectivo a un plan de estudios). Pasé de octavo de E.G.B. a tercero, por lo que tengo ambos graduados, E.G.B. y E.S.O. (creo que firmado por Esperanza Aguirre, como ministra de educación, miedo). Y sí, un completo éxito.
Yo pasé los cursos bien. Bien es cierto que suspendí el primer trimestre de matemáticas, pero tenía a la Telvi, terror de mi instituto. Luego ya remonté el vuelo, para ver que en junio los que suspendían dos pasaban de curso sin tener que recuperar la asignatura y los que suspendían tres o más se hundían en la miseria. Total, como los chavales van a la piscina en verano y no estudian, ¿para qué joder las vacaciones de los profesores?
Y pasé a cuarto. Una clase estupenda, llena de medio equipo del Valladolid Promesas (o el juvenil, o como se llame) en la que se veía claramente quienes tenían algún interés por aprobar y quienes iban a clase sólo por obligación. Por lo menos no eran unos pintas y las clases se daban bien, sólo era como tener vegetales a los que de vez en cuando les tocaba leer. Pero sé de otras clases e institutos que se convirtieron en campo de batalla, al albergar a adolescentes que no querían estudiar y que tan sólo esperaban a tener la edad suficiente para poder irse de las clases y ponerse a trabajar o al menos a estudiar algo que les gustase más, tipo un F.P. o un módulo (ojo, con esto no desacredito el F.P., me parece una opción totalmente correcta). También existían en otros centros las clases sumidero o de recuperación, que eran algo así como la clase de Mentes Peligrosas. Lo mismo que una guardería.
Y no hablaré de la calidad de los libros de texto, eso da para otra entrada. De ahí el nivel que tenemos ahora de historia, ortografía y matemáticas. Puede que también haya hecho algo que haya Internet: antes, cuando no era popular, nadie tenía la necesidad de escribir nada excepto para firmar los recibos de la tarjeta de crédito. Ahora, vayas donde vayas, vas a encontrarte en Internet a nuestros queridos HOYGAN con sus patadas al diccionario y al sentido común.
Lo que realmente hay que hacer, como también se dice en el artículo, es hacer otra reforma del sistema educativo. Pero por favor, que esta vez sea a mejor. Que sea más flexible, vale. Y que se especialice bien. Del único sistema educativo del que tengo algún ligero conocimiento es del alemán, y en él ya desde pequeños se encauzan a los niños según las habilidades que tengan. Creo que sí que había la posibilidad de saltar de un sistema a otro (no sé, de artes a letras, por ejemplo) pero lo importante es que ya desde los seis o siete años a los niños se les coloca donde puede que les guste más. Quizás es una edad demasiado temprana, pero de ahí se podría coger alguna idea.
Lo que no se puede hacer es obligar a alguien a estar en un sitio en contra de su voluntad. Y menos a ollas a presión de hormonas. Igual que yo reconozco que no me podría ganar la vida ni como deportista ni como actor porno, y lo asumo, hay gente que no vale para estudiar, que no está interesada lo más mínimo en retener datos de cultura general y que lo que realmente les gusta es dar patadas a un balón, montar ventanas, ser dependiente en una tienda (o tener una propia) o tocar la guitarra, lo que sea. Por obligarles a estar no se va a conseguir nada. Es más, se empeorará la situación para los que realmente quieren aprender.
Yo pasé los cursos bien. Bien es cierto que suspendí el primer trimestre de matemáticas, pero tenía a la Telvi, terror de mi instituto. Luego ya remonté el vuelo, para ver que en junio los que suspendían dos pasaban de curso sin tener que recuperar la asignatura y los que suspendían tres o más se hundían en la miseria. Total, como los chavales van a la piscina en verano y no estudian, ¿para qué joder las vacaciones de los profesores?
Y pasé a cuarto. Una clase estupenda, llena de medio equipo del Valladolid Promesas (o el juvenil, o como se llame) en la que se veía claramente quienes tenían algún interés por aprobar y quienes iban a clase sólo por obligación. Por lo menos no eran unos pintas y las clases se daban bien, sólo era como tener vegetales a los que de vez en cuando les tocaba leer. Pero sé de otras clases e institutos que se convirtieron en campo de batalla, al albergar a adolescentes que no querían estudiar y que tan sólo esperaban a tener la edad suficiente para poder irse de las clases y ponerse a trabajar o al menos a estudiar algo que les gustase más, tipo un F.P. o un módulo (ojo, con esto no desacredito el F.P., me parece una opción totalmente correcta). También existían en otros centros las clases sumidero o de recuperación, que eran algo así como la clase de Mentes Peligrosas. Lo mismo que una guardería.
Y no hablaré de la calidad de los libros de texto, eso da para otra entrada. De ahí el nivel que tenemos ahora de historia, ortografía y matemáticas. Puede que también haya hecho algo que haya Internet: antes, cuando no era popular, nadie tenía la necesidad de escribir nada excepto para firmar los recibos de la tarjeta de crédito. Ahora, vayas donde vayas, vas a encontrarte en Internet a nuestros queridos HOYGAN con sus patadas al diccionario y al sentido común.
Lo que realmente hay que hacer, como también se dice en el artículo, es hacer otra reforma del sistema educativo. Pero por favor, que esta vez sea a mejor. Que sea más flexible, vale. Y que se especialice bien. Del único sistema educativo del que tengo algún ligero conocimiento es del alemán, y en él ya desde pequeños se encauzan a los niños según las habilidades que tengan. Creo que sí que había la posibilidad de saltar de un sistema a otro (no sé, de artes a letras, por ejemplo) pero lo importante es que ya desde los seis o siete años a los niños se les coloca donde puede que les guste más. Quizás es una edad demasiado temprana, pero de ahí se podría coger alguna idea.
Lo que no se puede hacer es obligar a alguien a estar en un sitio en contra de su voluntad. Y menos a ollas a presión de hormonas. Igual que yo reconozco que no me podría ganar la vida ni como deportista ni como actor porno, y lo asumo, hay gente que no vale para estudiar, que no está interesada lo más mínimo en retener datos de cultura general y que lo que realmente les gusta es dar patadas a un balón, montar ventanas, ser dependiente en una tienda (o tener una propia) o tocar la guitarra, lo que sea. Por obligarles a estar no se va a conseguir nada. Es más, se empeorará la situación para los que realmente quieren aprender.
Después de que en septiembre no pudiese renovar el pasaporte por diez días (nota importante: cuando te toca renovarlo antes de que caduque tienen que quedar menos de tres meses para que te den uno con cinco años de validez) ya volví a pedir cita para renovarlo aquí en Madrid. Y esta tarde fui con una foto de carné y veinte euros para hacerme el nuevo. Aquí os dejo, como testimonio, la foto del anterior pasaporte:
Esa camiseta naranja, esos labios que Dios sabe por qué me salen morados... Con razón el año pasado en el aeropuerto de Sofía la policía del control miró dos veces pasaporte y cara hasta que se encogió de hombros como diciendo vale, serás tú mientras yo le hacía el gesto de sí, me he puesto ternesco. La foto actual... Pues dentro de cinco años la veréis.
Y con esto, ya de paso, os doy uno de los consejos del tío Ángel: Si todavía no tenéis pasaporte, hacéroslo. Sale por cinco euros al año. Regalado. Aunque sólo viajéis por la Unión Europea. Incluso aunque no viajéis. Por ejemplo:
Esa camiseta naranja, esos labios que Dios sabe por qué me salen morados... Con razón el año pasado en el aeropuerto de Sofía la policía del control miró dos veces pasaporte y cara hasta que se encogió de hombros como diciendo vale, serás tú mientras yo le hacía el gesto de sí, me he puesto ternesco. La foto actual... Pues dentro de cinco años la veréis.
Y con esto, ya de paso, os doy uno de los consejos del tío Ángel: Si todavía no tenéis pasaporte, hacéroslo. Sale por cinco euros al año. Regalado. Aunque sólo viajéis por la Unión Europea. Incluso aunque no viajéis. Por ejemplo:
- El DNI te ha caducado y te pilla en unos días en los que no tienes tiempo para ir a comisaría: Pues con el pasaporte al menos tienes algo para poder identificarte si, por ejemplo, te piden un carné al pagar con tarjeta de crédito. Y es que el carné de conducir, no es un documento tan oficial como el pasaporte.
- Viajes a la UE: Muy bien, para los billetes de vuelo introduces los datos de tu DNI y luego, a la hora de hacer excursiones por el país, puedes dejar el DNI en el hotel y salir con el DNI. Irás identificado y en el caso de robo o pérdida al menos podrás volver a España.
- También en viajes a la UE: En Alemania, Francia, Reino Unido... No tienen problema con los DNI. Pero en los de Europa del Este no es tan común que viajen españoles, por lo que a ellos el DNI les puede parecer igual de bonito que el carné de tu biblioteca. Tanto en Bulgaria como en Polonia y en la República Checa a la hora de entrar en el país mostré ambos documentos y siempre me cogieron el pasaporte, quizás porque para ellos es más fácil encontrar los datos.
- Gilipollas Freelance: Hay imbéciles en todas partes. Yo me encontré a uno en el aeropuerto de Basel (Basilea) en 2007, en la zona donde vas con la maleta a que te pongan una pegatina. El check in, vamos. Y ahí fuimos a dar nuestros DNIs para identificarnos y el tío va y nos dice que no, que necesitaba el pasaporte. Yo le digo que si da lo mismo, hombre, que aunque Suiza no sea de la UE sí que permite no usar el pasaporte y el tipo se pone erre que no, diciendo que pasaporte. Como no teníamos ganas de armar pollos, sacamos los pasaportes y seguimos adelante, pero lo que nos hizo no era legal. Aparte, el aeropuerto de Basel está compartido por Suiza, Francia y Alemania, así que no sé, al ser un aeropuerto de la UE yo creo que se acata a las reglas de la Unión. Digo yo.
- Y sumando los motivos uno y dos, si te roban la cartera con el DNI, siempre podrás usar el pasaporte para pagar con tarjeta (aunque suele pasar que las tarjetas de crédito las tengas guardadas junto al DNI).
- Y siempre, cuando te hace falta el pasaporte o no hay tiempo para sacarlo o no hay oficinas disponibles. Incluso hay aerolíneas que sólo te dejan comprar el billete (o hacer el check in online) si tienes un pasaporte en regla.
Según uno de mis compañeros de curro, me parezco al tipo que sale en este vídeo de qué es lo que pasa cuando a un Audi R8 V10 se le quita todo el soporte electrónico. Lo que ocurre, lógicamente, es que el conductor ya no sabe cómo controlar el coche para que no haga trompos.
Se supone que yo soy este tipo:
Se llama Danny Wallace (curioso, mi madre quería haberme puesto Daniel), que parece ser un showman escocés: Humorista, escritor,(de él parece ser el libro de la película de Jim Carrey di que sí), guionista y presentador de radio y televisión (Supervivientes y cosas así). Incluso pone en la Wikipedia que va a ser voz de doblaje en el Assassin's Creed 2. Casi nada.
Pues bien, yo creo que no me parezco tanto, quizás sólo en la cara de acojone que pone en el fotograma de arriba, pero nada más.
Pues bien, yo creo que no me parezco tanto, quizás sólo en la cara de acojone que pone en el fotograma de arriba, pero nada más.
Hoy toca otra expresión alemana que leí hace unos días y no me acordaba de ella: Ohrwurm. Literalmente quiere decir gusano del oído. Y no es que sea un parásito que se introduce en tu oído y te lo devora (al menos no literalmente). Un Ohrwurm en alemán es, simplemente, esa canción que se mete en tu cabeza y no paras de tararearla.
Y es que a estos alemanes parece que les da cosa el tema de los oídos. Porque einen Floh ins Ohr sezten significa meter una pulga en la oreja de alguien, o lo que es lo mismo, meter una idea en la cabeza de alguien.
Y es que a estos alemanes parece que les da cosa el tema de los oídos. Porque einen Floh ins Ohr sezten significa meter una pulga en la oreja de alguien, o lo que es lo mismo, meter una idea en la cabeza de alguien.
Cuando hace un par de semanas estuve en casa de mi hermana estuvimos viendo las fotos de su boda. También tenía un libro con miniaturas de todas las fotografías hechas (un catálogo de donde luego eligió las que quería ampliadas). Una de esas fotos es esta:
Andaba yo el pasado día 20 de octubre en el Alcampo de Pío XII comprando algunas cosas. En esto que estoy recogiendo la compra (mientras no hago nada más que hacer sonar las alarmas antirrobo) y me doy la vuelta y me dice la chica de un puesto publicitario:
- ¿Alguna vez has pensado en operarte la vista?Respondí que no y me fui. A ver, que haya puestos de venta de cosas (sobre todo móviles o seguros) me parece el pan nuestro de cada día, pero ya que se oferten de esa manera operaciones (que conllevan un riesgo, digan lo que digan) me parece ya algo a la altura de los anuncios de operaciones de estética.
Yo, la verdad, todavía no he llevado el tiempo suficiente como para que me molesten las gafas. Vale, sí, en invierno se te empañan al entrar en sitios muy calientes (bares) pero por otro lado no creo que las lentillas y yo seamos muy compatibles, viendo cómo se me ponen los ojos con el polen y el humo de los bares. Bueno, la solución sería dejar las lentillas durante la primavera, pero tampoco debería usarlas delante del ordenador. Y no sé si sería muy cómodo o económico usar lentillas mensuales o diarias para los fines de semana. Aparte de eso (por cierto, se escribe aparte, coño, nada de "a parte") si estuviese pensando en operarme de la vista, en el último sitio que miraría sería en un tenderete de un centro comercial. La ruta sería amigos, conocidos y familiares y la óptica donde compro las gafas, donde seguro que me informarían mejor que una chica de un stand que se habrá aprendido en una tarde las cuatro cosas que debe decirme.
Que no es comprarte un móvil y tenerlo dieciocho meses.
Que no es comprarte un móvil y tenerlo dieciocho meses.
Ah, cuando salí vi cómo colocaban las luces de Navidad. A 20 de octubre, sí.
Hace cerca de una hora, mientras estábamos esperando en el descanso del partido del Madrid, he ido a la cocina y he visto la cena de mi compañera de piso.
Durante el viaje a Holanda vimos una tienda holandesa con ese nombre y volvieron a mi cabeza chorradas de antes de irme de vacaciones: Los chistes de Leónidas.
Todo comenzó con este chiste que leí por ahí:
Todo comenzó con este chiste que leí por ahí:
- Leónidas, ¿qué es lo que comes?Claro, haciendo como si gritas Esparta como hacía él en la película. Ese chiste no se quedó solo, y en el trabajo uno me dijo:
- ¡ES TARTAAAAAAAAAAA!
- Leónidas, bonitas sandalias, ¿de qué son?Veis por dónde va el tema, ¿no? Pues durante el viaje, quizás influenciados por algún humo que respirábamos, pero seguimos haciendo chistes (si se pueden llamar) así:
- ¡DE ESPARTOOOOOOOOOO!
- Leónidas, ¿qué enciclopedia usas para consultar datos?
- ¡LA ENCARTAAAAAAAA!
- Leónidas, ¿qué hace con su mal el que canta?
- ¡LO ESPANTAAAAAAAAA!
- Leónidas, si mi equipo ni gana ni pierde, ¿qué hace?
- ¡EMPATAAAAAAAA!
- Leónidas, ¿te gustan estos chistes?
- ¡ME ENCANTAAAAAAAN!
Leo hoy en soitu uno de los muchos artículos que van a salir en relación a la caída del muro: Los servicios secretos de Alemania del Oeste recopilaban chistes del Este. En resumen, lo que viene a decir es que los chistes eran una pequeña forma de criticar al gobierno. Y como se cuenta en el artículo, a veces estos chistes podían llegar a tener serias consecuencias, como un despido, un arresto, una multa. Por ejemplo, en la vida de los otros a un pobre hombre no se le ocurre otra cosa que contar este chiste delante del duro capitán de la RDA:
Erich Hoenecker se levanta, abre la ventana y le dice al sol:O simplemente hacían mofa de los ossies (alemanes del Este) y sus penurias económicas:
-Buenos días, sol.
El sol le responde:
- Buenos días, Erich.
Al mediodía, Hoenecker vuelve a abrir la ventana, y dice:
-Buenos días, sol.
El sol responde:
-Buenos días, Erich.
Al atardecer, vuelve a asomarse a la ventana.
- Buenas tardes, sol.
- Buenas tardes, Erich.
Por la noche, abre la ventana de nuevo y dice:
- Buenas noches, sol.
El sol no responde.
-¡Buenas noches, sol! - Insiste Erich.
Tampoco hay respuesta. Vuelve a insistir una vez más.
Al final, el sol le responde:
-¡Que te den, ahora estoy en el Oeste!
- ¿Por qué el papel higiénico de la RDA es tan áspero?Y los chistes no sólo son de esa época, también en esos tiempos oscuros había mofas (muy arriesgadas de hacer) sobre la situación política:
- Porque quieren que hasta el último culo sea rojo.
- ¿Por qué en la RDA hay tan pocos atracos?
- Porque necesitan esperar diez años para tener un coche para escapar.
- Los nazis han decidido que tenemos que ser altos como Goebbles, rubios como Hitler y atléticos como Goering (Goebbles medía como metro y medio, Hitler tenía el pelo negro y a Goering salía más a cuento comprarle un traje que invitarle a cenar).Para que luego digan que los alemanes no tienen sentido del humor.
- LSR (refugios antiaéreos, Luftschutzraum): Lernt Schnell Russisch (Aprenda ruso rápidamente).
Enero de 1945, dos amigos hablando:
- ¿Qué harás cuando termine la guerra?
- Cogeré la bicicleta y me daré una vuelta por La Gran Alemania.
- ¿Y luego qué harás por la tarde?
Seguro que esta escultura es el homenaje al primer ataque de la cobra o ataque candado fallido de la historia.
Este es uno de los motivos por los que me salté la publicación diaria del blog. Salimos de cañas los del curro, luego decidimos bajar hasta una pedanía de Getafe a un Kébab regentado por búlgaros en el que tenían las cervezas que tomamos en nuestro periplo del año pasado: Zagorka y Kamenitza. Y claro, luego chupitos de rakia (aguardiente) y salir por Madrid y terminas apareciendo por casa a las seis de la mañana.
Me quedo con el símil que me ha hecho uno de mis compañeros esta mañana, sabedor de mis intenciones de irme:
- Mira, lo tuyo es como cuando tienes una novia que quieres cortar con ella. Estás harto, no quieres seguir y decides quedar a tomar un café para terminar con la relación. Y entonces, cuando estás a punto de entrar a matar, ella va y te dice quiero cortar contigo. Y la sensación que tienes es confusa, agridulce. Por un lado te sientes de puta madre, porque ya te libras de ella, pero por otro te sientes mal, rechazado. Sí, en el fondo querías terminar la relación, pero siendo tú quien comenzase la ruptura.Que siempre es mejor que lo que ha comentado un compañero de mi consultora (el Schadenfreudemann) a otro compañero de mi consultora:
- Mira, tampoco vamos a tener el bono (una especie de paga extra) de Enero. Entre Ángel y los demás que están ahí sin hacer nada y cobrando vamos a pagar los demás.Sí, este es de los que dicen lo de todos van a lo suyo menos yo, que voy a lo mío.
Por si alguno no lo sabe, yo apenas soy supersticioso. Si no paso por debajo de una escalera es por sentido común, por si algo de encima me cae encima o, en el peor de los casos, que la escalera caiga entera sobre mí. El apenas lo pongo por dos cosas que, más que por casualidad que por que efectivamente den mala suerte, evito en la medida de lo posible: Una es un reloj de bolsillo que tengo en casa de mis padres. La otra es el deporte maldito, el P**ntb*ll, ese que cada vez que uno del curro pronuncia alguien se va.
Y si ya nos ponemos del todo supersticiosos, hoy es martes y trece, que para nuestra cultura y la griega es día de mala suerte. Ni te cases ni te embarques, se dice. Yo añadiré a esto que tampoco tengas reuniones con tu jefe.
Hoy nuestro jefe nos ha llamado a filas a los tres del departamento de cuatro que éramos. Nos ha aplicado el famoso sándwich de cortesía: Cosas buenas, cosas malas, cosas buenas.
Y si ya nos ponemos del todo supersticiosos, hoy es martes y trece, que para nuestra cultura y la griega es día de mala suerte. Ni te cases ni te embarques, se dice. Yo añadiré a esto que tampoco tengas reuniones con tu jefe.
Hoy nuestro jefe nos ha llamado a filas a los tres del departamento de cuatro que éramos. Nos ha aplicado el famoso sándwich de cortesía: Cosas buenas, cosas malas, cosas buenas.
- Tapa de abajo: Nuestro departamento supo capear la crisis. Sólo perdimos a uno de los integrantes y pudimos seguir teniendo un puesto estable.
- Relleno, de acetate, como el chiste: Lamentablemente, el servicio de mi departamento salió a subasta y se lo queda una carnicera, por lo que iremos teniendo reuniones de transmisión de conocimientos a los premiados. Fecha límite, uno de diciembre.
- Tapa de arriba: Somos buena gente, trabajamos bien y les gustaría poder ponernos en otro departamento. Pero hoy por hoy no es posible esa recolocación.
Por lo que eso, el día uno de diciembre me tocará volver a las oficinas de mi empresa, de las que salí el 16 de mayo de 2006. Tres años y medio para esto. Otro de los compañeros, que está en una situación como la mía (provinciano, soltero, vive en piso compartido, bien parecido...) pues... Bueno, como a mí, le jode, pero saldrá adelante (es más, ya le he visto visitando portales de empleo y echando para alguna oferta). Lo peor de todo lo lleva el tercero, con unos diez años en el cliente, con su hipoteca y esas cosas que tiene la gente adulta y que dice no verlo muy claro en su carnicera. Dios, es que lleva tanto tiempo que su puesto de trabajo actual... Con sólo decir que su trabajo lo obtuvo mandando una carta... No sabe lo que es infojobs. Con eso digo todo.
En cuanto a mí, ¿qué hacer? Aparte de contar uno a a uno los setenta y nueve días que quedan para que esta mierda de año 2009 se acabe ya ya me lo voy a tomar en serio. Desde ahora voy a apuntar en un mapa de Google Maps las ofertas de trabajo que aparezcan en Alemania para alguien con mi perfil. Día a día iré poniendo chinchetas para marcar en qué ciudad hay mayor oferta de empleo (no sea que me líe la manta a la cabeza, elija Berlín y allí descubra que de informática no hay nada de nada) y también echaré alguna oferta, a ver qué se tercia. Y si tal que no aparece nada, con el mapa de sitios elegiré uno para mudarme y me piraré para el quince o veintiocho de febrero.
Si mi jefe ha dicho hay más mundo fuera de Contoso, habrá que hacerle caso. Por lo menos una vez.
En cuanto a mí, ¿qué hacer? Aparte de contar uno a a uno los setenta y nueve días que quedan para que esta mierda de año 2009 se acabe ya ya me lo voy a tomar en serio. Desde ahora voy a apuntar en un mapa de Google Maps las ofertas de trabajo que aparezcan en Alemania para alguien con mi perfil. Día a día iré poniendo chinchetas para marcar en qué ciudad hay mayor oferta de empleo (no sea que me líe la manta a la cabeza, elija Berlín y allí descubra que de informática no hay nada de nada) y también echaré alguna oferta, a ver qué se tercia. Y si tal que no aparece nada, con el mapa de sitios elegiré uno para mudarme y me piraré para el quince o veintiocho de febrero.
Si mi jefe ha dicho hay más mundo fuera de Contoso, habrá que hacerle caso. Por lo menos una vez.
1. Cujo tendría muy mala hostia, pero este tiene pinta de no estar muy equilibrado mentalmente.
2. Efectivamente, no para quieto. Tendré que seguir mirando cómo configurar la cámara para captar movimientos cercanos a la velocidad de la luz.
Hace un par de días salió en menéame un esquema sobre a qué se le llama cubana en cada país. Haciendo clic en el enlace se veía esta imagen:

No sé por qué, pero siempre ocurre lo mismo con el alemán, que la gente se olvida de él. Bueno, pues en alemán hacer una cubana se dice... ¿Cómo creéis? Pues con hacer una española, o de forma más fidedigna, hacer un español. Y siempre te puedes quedar con la gente preguntando
Que en un contexto normal y corriente significa ¿Puedes (hablar) español? o, lo que es lo mismo, ¿Hablas español? y si hablamos de forma digamos picante, podría entenderse como ¿Puedes (hacer un) español? Otra cosa es lo que te respondan.
Y como curiosidad, follar se dice vögeln. Y como pájaro es Vogel y su plural es Vögel, pues también puedes hablar sobre gustos con la gente y hacerte el despistado y decir ich mag vögeln (Me gusta follar) en vez de lo correcto que sería ich mag die Vögel. Bueno, si estás en un grupo de ornitólogos, claro.
Kannst du Spanisch?
Y como curiosidad, follar se dice vögeln. Y como pájaro es Vogel y su plural es Vögel, pues también puedes hablar sobre gustos con la gente y hacerte el despistado y decir ich mag vögeln (Me gusta follar) en vez de lo correcto que sería ich mag die Vögel. Bueno, si estás en un grupo de ornitólogos, claro.
Esta señal estaba a las puertas de una discoteca en Eindhoven y parece que es de esas que, aunque no conozcas el idioma, enseguida entiendes: Multas de 90 y 60 euros por beber o mear en la calle.
Estando en Ámsterdam hicimos la visita a la fábrica de Heineken. Despúes de la visita de la fábrica de Guiness la verdad es que esta visita no me resultó tan espectacular. Una de las cosas que me llamó la atención fueron las botellas ladrillo:
La botella WOBO, que es como se llama, surgió cuando Alfred Heineken andaba por el Caribe viendo sus fábricas a lo largo del mundo. Allí vio playas cubiertas de botellas tiradas porque el país no tenía los medios suficientes como para reciclar las botellas. Entonces pensó en alguna manera de poder reutilizar esas botellas, aunque no fuese para volver a llenarlas de cerveza. Y como vio también que allí la gente tenía problemas para obtener materiales de construcción, decidió matar dos pájaros de un tiro y encargó el diseño de esa botella.
Cada botella encaja con la otra de manera que se pueden unir para crear paredes. Si se quiere una pared opaca, lo único que hay que hacer es, antes de unirlas, llenar las botellas con arena.
Por lo que parece esta idea no terminó de cuajar y apenas se fabricaron botellas. No hay construcciones reales hechas con estos elementos, lo único que se puede ver así son las muestras que hay en la fábrica.
La botella WOBO, que es como se llama, surgió cuando Alfred Heineken andaba por el Caribe viendo sus fábricas a lo largo del mundo. Allí vio playas cubiertas de botellas tiradas porque el país no tenía los medios suficientes como para reciclar las botellas. Entonces pensó en alguna manera de poder reutilizar esas botellas, aunque no fuese para volver a llenarlas de cerveza. Y como vio también que allí la gente tenía problemas para obtener materiales de construcción, decidió matar dos pájaros de un tiro y encargó el diseño de esa botella.
Cada botella encaja con la otra de manera que se pueden unir para crear paredes. Si se quiere una pared opaca, lo único que hay que hacer es, antes de unirlas, llenar las botellas con arena.
Por lo que parece esta idea no terminó de cuajar y apenas se fabricaron botellas. No hay construcciones reales hechas con estos elementos, lo único que se puede ver así son las muestras que hay en la fábrica.
Seguramente yo sea de los últimos en unirme al tema estrella de hoy en Internet: La ciencia en España no necesita tijeras.
Todo el revuelo, por si no lo sabéis, viene por la reducción del presupuesto de la financiación de proyectos de I+D (Investigación y Desarrollo) en un 37%. Casi nada. Un poco más de la tercera parte de una cantidad que en los últimos años había tenido una notable subida gracias a la promesa del gobierno de promover la investigación científica y evitar la llamada fuga de cerebros, esto es, la emigración de titulados españoles que se marchan fuera tras años de mendicidad de becas irrisorias.Lo que tiene haber sido de los últimos en dar su opinión es que los demás han dicho todo lo que pensaba.
- En la segunda parte se habla de las soluciones a corto plazo. Al igual que para un corte profundo no usaríamos tiritas sino que tendríamos que poner puntos, el gobierno español parece usar cubos de agua para apagar incendios forestales. Ahora, para acabar con la crisis, creamos una serie de medidas con nombre pegadizo (Plan E) que sirven para dar trabajo a aquellos que quedaron en paro tras la explosión de la burbuja. Y en vez de invertir (ya que estamos condenados a gastar dinero en obra pública) en nuevos proyectos (carriles bici, mejoras de asfaltado de calles en barrios del extrarradio...) en lo que hay que gastar es en proyectos vistosos. Por eso es mejor volver a levantar suelos que se han levantado tres veces en los últimos cinco o seis años (Acera Recoletos, Valladolid) o rehacer plazas (Colón o Plaza de la Puerta del Sol en Madrid) que hacer otros proyectos.
- La política española no piensa en el bien del Estado. No. Mentira cochina. La política española piensa en si van a volver a ser votados en las próximas elecciones, como dice la aldea irreductible. Por eso un plan a largo plazo significa un plan de cuatro años. O arriesgamos con hasta ocho, pensando en una posible reelección y que no gane el otro partido político y se lleve nuestras medallas (Que esa es otra, cuando hay cambios de gobierno, el oportunismo). Pero nada de hacer algo que lleve más de diez años.
- Invertir en I+D es invertir en el futuro del país (Fogonazos, No recomendable). A modo de resumen de lo dicho anteriormente, quien siembra recoge. Si queremos ser independientes y estar en la cabeza de Europa el día de mañana, no tenemos que encerrarnos en sólo comprar y depender de fuera. Que luego pasa como en Valladolid con la factoría de montaje de Renault, que enseguida amenazan con irse y como no queda más cojones toca bajarse los pantalones y aceptar lo que pidan los franceses.
- Con lo que a muchos no les queda otra que irse de España (las penas del agente Smith, Maikelnai) a buscar un sueldo digno. Y aquí no sólo cabe quedarse en la investigación, sino en cualquier otro trabajo cuyo sueldo es incompatible con el precio de la vivienda (hey, justo a donde se va todo nuestro I+D). Y la emigración no se reduce al extranjero. Como la situación en España siga igual Madrid va a ser una ciudad parecida a México D.F. y el resto de España va a ser un erial enorme.
Más motores... Ah, sí. El turismo. Lo que sacó a España de la pobreza en los sesenta y setenta. En los próximos veinte años nos vamos a comer los mocos con el turismo. No queremos darnos cuenta de que gracias a nuestra equiparación de
Sé que yo soy el primero que casi no debería quejarme del tijeretazo. No considero que mi sueldo esté mal para la experiencia que tengo (y para los tiempos que corren) , tengo un contrato indefinido (que siempre es mejor que un contrato de prácticas) , no hago muchas horas de regalo y no me dedico a la investigación, pero no soy ni sordo ni ciego y sé lo que se cuece en esos ambientes. Recién titulados que tienen que aceptar contratos de prácticas con condiciones cercanas a las de las galeras para poder meter la cabeza en aquello en lo que se ha estado dejando los cuernos los últimos cinco años. Trabajos de ocho a ocho que llegan a esa situación por malas planificaciones, ventas de motos sin ruedas y tacañería de empresas que luego dicen con la cabeza bien alta que organizan eventos sociales para sus empleados como alquiler de salas de cine y torneos de fútbol o baloncesto (a ver, al final sólo vas a poder conocer gente en tu curro, y da gracias de no terminar follándote a la impresora). Y al llegar a casa, ya te queda enchufar el telediario y ver qué nueva treta se inventa la oposición para defender a las manzanas podridas de su partido. Y saber que, a no ser que soplen otros vientos, ese mismo partido va a gobernar en los próximos tres años.
De verdad que qué asco de país. Ni becas ni pollas. El 15 de febrero del año que viene me lío la manta a la cabeza y me largo.
Me pareció muy curioso ver que en el barrio chino de Ámsterdam los letreros de las calles están en holandés y en chino.
Y otra Fanta rara en la colección de refrescos raros. Se vende en Holanda, y es de grosellas. muy dulzón. El cigarrillo que se puede ver detrás de la lata... Hummm... No era mío, papá.
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