La segunda película del ciclo de cine alemán en Madrid y la primera de la que voy a hablar es Berlín 36. Por el título ya podéis imaginar de qué trata: Juegos Olímpicos de Berlín de 1936. Se basa en una historia real sobre la que os pondré en antecedentes:
En el año 1936 el partido nazi ya gobernaba toda Alemania. También era el año de las olimpiadas, que serían usadas como propaganda de la superioridad de la raza aria. Pero surge un problema: las saltadoras de altura autóctonas no son tan buenas como desean, y para el Reino Unido participará una atleta judía, Gretel Bergmann, que para colmo es alemana. Por otro lado, Estados Unidos es presionado por sus patrocinadores judíos y amenaza con no participar en las olimpiadas si no se permite que los atletas judíos vayan. Así pues, los alemanes obligan a Bergmann a que regrese al país y entrene con las otras candidatas para las tres plazas de saltadoras de altura para Alemania.
Por otro lado, surge una cuarta candidata. Investigando ya veo que por aquí la película va por su lado y la realidad va por otro. El nombre de la candidata en realidad es Dora Ratjen, y os pongo una foto de ella para que la contempléis en su esplendor (Es más, esta foto y la otra de la Wikipedia salen en la película, por lo que no sé realmente por qué cambiaron su nombre):
Dora en realidad se llama Heinrich. Según su biografía, aunque tenía testículos fue criada como una niña (ropa, colegio femenino, nombre...), aunque a eso de los doce años ya se dio cuenta de que algo no marchaba bien. Como decía, aunque el gobierno alemán lo sabía, fue reclutada para participar en el salto de altura y sí que llegó a participar en los juegos olímpicos. Que ganase algo o no... Ya lo dejo para los curiosos.
Volviendo a la película, Gretel se quiere negar a participar, pero le dan un consejo:
Si no consigues clasificarte para participar en los juegos, ellos tendrán la certeza de que somos una raza inferior. Y si consigues ganar el oro, les darás en los morros.Y hasta aquí voy a contar. La película no es de diez, ni de ocho. Está bien ambientada, viendo la biografía de las dos atletas de las que he hablado se ve que se han tomado bastantes libertades, pero bueno, se deja ver.

2 comentarios:
Coño, pues yo iré mañana a ver una peli del ciclo este de cine alemán. Igual hasta nos vemos, je, je.
Ángel, es que en la charla posterior comentó el director que había cambiado el nombre a propósito, porque al tomarse ciertas licencias en la película (hubo alguna cosa que era ficción), ya no era exactamente la historia real.
La saltadora judía (a fecha de la peli, no sé ahora) aún vivía, emigró a los EEUU, y con 98 años el directo le enseñó la peli. Dice que lo único que echó en falta fue que cada vez que venía una visita oficial , al enunciar el "Heil Hitler" habitual, chocaban con fuerza los talones...
Publicar un comentario en la entrada