Der letze Zug es otra película alemana más sobre el holocausto. En esta, se habla del particular regalo de cumpleaños que se quiere hacer a Hitler: Un Berlín libre de judíos. Es abril de 1943, y según el censo de la ciudad quedan seiscientos ochenta y ocho judíos. Se hace una redada y son trasladados a una estación de tren a donde van a ser evacuados a un sitio donde van a estar mejor, según dicen los guardas alemanes. Todos han oído los rumores sobre lo que realmente se hace con ellos, pero mantienen la esperanza de ser trasladados a otro lugar. La película muestra lo desesperante que puede llegar a ser el viaje en un vagón cerrado, sin ningún tipo de provisión y directos hacia la muerte. Mientras viajan van teniendo flashbacks de cómo era su vida antes de la llegada del nazismo.
A título personal, nunca está mal hablar sobre estos temas, pero es un más de lo mismo. Vale que lo que es la sensación de claustrofobia en el vagón no te lo quita nadie, pero no sé, no terminó de llenarme. Como curiosidad, uno de los papeles principales de la película es representado por Gedeon Burkhard, conocido en España por ser el segundo dueño de Rex, el perro policía de la serie austriaca.
Ah, y como curiosidad, me sorprendió ver a gente entrar a la sala con refresco y palomitas. Y uno era colega mío.
A título personal, nunca está mal hablar sobre estos temas, pero es un más de lo mismo. Vale que lo que es la sensación de claustrofobia en el vagón no te lo quita nadie, pero no sé, no terminó de llenarme. Como curiosidad, uno de los papeles principales de la película es representado por Gedeon Burkhard, conocido en España por ser el segundo dueño de Rex, el perro policía de la serie austriaca.
Ah, y como curiosidad, me sorprendió ver a gente entrar a la sala con refresco y palomitas. Y uno era colega mío.
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