Romanticismo

Domingo por la mañana. Él se despierta. Ella, al notar que él se ha movido, abre un ojo. Se ven. Se sonríen. Se dan los buenos días. Se abrazan. En un instante dado, ella roza su pie con uno de los de él. Ella se sorprende:
- ¡Por una vez tienes los pies más fríos que yo!
- A ver, es que se me ha ido toda la sangre para otro lado.
Puede estar basado en un caso real. O no.
Lo digo abiertamente: Estoy en plena búsqueda de empleo. Con un veinte por ciento de paro, con una crisis que no termina de pasar, con trabajo fijo (y con un sueldo digno) y un trabajo en el que no suele tocar hacer horas extras, me lo juego todo y voy a buscar empleo. Tenía pensado pedirme una excedencia de seis u ocho meses, pero tras leer en Spaniards y consultar a gente de allí que la situación no es tan bonita como lo pintan en mis países objetivo me he echado para atrás. Lo sé, soy un cobarde.
  • Irlanda: Hace un tiempo se usaban las siglas PIGS para referirse a los países más problemáticos (económicamente hablando) de la zona Euro: Portugal, Italy, Greece and Spain. Ahora han ampliado la sigla a PIIGS. Sí, incluyen a Irlanda. Pregunté a un chico que trabaja en una empresa de informática en Irlanda cómo andaban las cosas, y él decía MUY MAL. Y entre eso y las opiniones de los spaniards que regresan a España tras tirarse meses en paro, como para ir para allá a la aventura.
  • Alemania: Por supuesto que sigo fiel a mi país fetiche. Allí el gobierno hace unos meses hizo un programa de reducción de jornada. Algo así como tu trabajador trabaja menos horas, se las pagas, el resto de las horas las cobra del paro y asiste a cursos de formación. Así, en vez de echar a la mitad de una plantilla, se conservan los empleos aunque trabajen cuatro horas y cobren la mitad + ayuda del gobierno. Lo malo es que esos planes de ayuda son finitos en el tiempo y parece que ya finalizan. No veo muy claro que pueda meterme en Alemania sin un título oficial que acredite mi conocimiento del idioma.
Como decía, ando mirando en el portal de empleo líder en España, y veo que lo que antes era un voy a buscar trabajo, miro qué ofrecen y si me interesa lo echo se ha transformado en voy a buscar trabajo, veo lo que hay, lo echo y les digo cuánto quiero cobrar. En definitiva: Una web de subastas a la baja. Ves treinta, cuarenta y ochenta candidaturas para el mismo puesto, y donde hay cantidades ofrecidas es mejor no mirar. Y en las que miras ves siempre el mismo texto, que es el modelo que patentaré y cobraré derechos de autor por él:
Empresa líder del sector busca, debido a su plan de crecimiento y expansión, busca profesional para X tarea.
El trabajador, que es el activo más importante de la empresa, deberá ser una persona dinámica y proactiva que trabaje en equipo y que sepa aprovechar las sinergías del sector.
Y otro día hablaré de los conceptos horario flexible y jornada completa. Porque no significan lo que creemos.

La técnica de la ropa de algodón

Ayer tuve la reunión anual de mi empresa. Mi jefe (el que me paga) nos dio una charla de una hora sobre la situación de la empresa y la crisis, la crisis. En la primera parte nos dio el enfoque positivo:
- Hay que ver la crisis como una oportunidad. Es un cambio, y los cambios son buenos. De no haber cambios en la vida, estaríamos en el sarcófago (WTF?). Hay que trabajar más, ser productivos y blablabla.
Vale. Enfoque positivo. Bien. Lo malo es cuando llega la parte de hablar de las subidas salariales:
- Bueno, chicos, ya sabéis que la crisis está ahí, y que lamentablemente no podemos subiros tanto el sueldo como os gustaría.
En su favor diré que ha subido algo, aunque con la eliminación del soborno electoral de Zapatero (los 400 euros) recibimos 33'33 € (doce pagas) o 28,57 € (catorce pagas) menos ya que, como digo, ya no se perdonan. En mi caso termino cobrando más bruto, pero menos neto. Así es la vida.

Y digo que nos ha hecho la técnica de la ropa de algodón, que como en un monólogo de El Club de la Comedia, se basaba en utilizar un mismo concepto para términos contradictorios. Es decir:
- Señorita dependienta, estos pantalones me están un poco justos.
- Bah, no se preocupe, que el algodón siempre cede un poco.
- Y esta camiseta me un poquito grande.
- Sí, pero al lavar la camiseta siempre encoge un poco.
¿En qué quedamos?

Gaviotas

Gaviotas

Colón

Colón

Recordando viejos tiempos

(Este texto también podría titularse buscando maneras de que me echen).

Ayer llega mi antiguo jefe de cliente y me dice:
- Ángel, tengo que hacerte una pregunta sobre tu vida pasada o vida anterior.
- ¡Qué mal suena eso! Es como si antes hubiera estado metido en el mundo de la droga.
- No es para tanto...
- Tan sólo estuve en otro departamento, hombre.
- Sí.
- Que fue peor todavía.
Será que al estar acostumbrado a volar con las compañías más gitanas en cuanto peso y medidas de equipaje ya me he hecho a la idea de, si se dice una cosa en un contrato, respetarla. Por eso, cuando leo lo de la medida del equipaje de mano, mido siete veces mi maleta para comprobar que vale y que mide esos 55 X 40 X 20 cm.

En mi último cumpleaños me regalaron una maleta que, según decían, valía para equipaje de mano. Yo, metro en la mano, no estaba tan seguro, pero me dije que ya iría un día de estos a Barajas para probarlo en las jaulas que tienen en los mostradores de facturación. Pero claro, ir hasta Barajas para hacer esa bobada y luego volver me daba una pereza enorme. Por suerte, como en este viaje iba con Spanair y podía facturar maleta sin cargo adicional, decidí coger esa maleta y, ya que tocaba ir al aeropuerto, probar suerte.

Así que pruebo. Caja de Ryanair: Cabe bien. Caja de Easyjet: Cabe bien. Caja de Air France: Correcto. Caja de Spanair: No cabe. Resulta que ellos, porque les da la gana, ponen 50 X 40 X 20. Y como siempre me pasa, por cinco centímetros me quedo fuera :P. Así que nada, facturé mi maleta, me rompieron un tirador de una cremallera y vete tú a saber los golpes que se llevó.

¿Y a qué viene la vena hinchada? A que eso, que soy el único idiota que va con un único bulto de equipaje de mano y cumpliendo todo. Porque la mujer que viajó delante de mí iba con:
  • Maleta trolley (más pequeña que la mía).
  • Minimaleta que se engancha al tirador de la otra maleta.
  • Bolso de tía (es decir, grande).
  • Bolsa con ordenador portátil.
Seguro que soy yo y tengo que dejar la mitad de las cosas en tierra.

Aviso

Aviso

Crónicas Marcianas

No me refiero al maldito programa de televisión que tantos momentos de vergüenza ajena dio, a lo que me refiero es al libro de Ray bradbury, autor de Fahrenheit 451. La estructura de la novela es parecida a la de Guerra Mundial Z, ese libro del que hablé el mes pasado: Se cuenta de manera cronológica y en pequeños relatos la situación de una serie de eventos. En el caso de este libro, y se puede adivinar por el título, el libro habla de la colonización de Marte a partir de enero de 1999 (hay que tener en cuenta que se escribió en 1950).

Es entretenido y a mi juicio mejor que Fahrenheit 451 (hay una pequeña referencia a este último en uno de los relatos).

Próximo destino... Mordor

Fiel a la retransmisión de mis viajes, dejo este mensaje preparado para informaros de que este fin de semana estaré en Mordor (también conocido como Barcelona). Nunca he estado en Cataluña, así que está bien que por fin me haya decidido a pasarme por allí.

Sed buenos.

Puente

Puente

Estadio olímpico de Berlín

Estadio olímpico de Berlín

El día D

Hace cosa de un mes cayó en mis manos El día D, de Anthony Beevor. A Beevor ya lo conocía de los libros de Berlín, la caída y La batalla de Estalingrado, y en cuanto vi el del día D no pude evitar lanzarme a leerlo. Lo que tiene de bueno este señor en favor de algún otro libro de la segunda guerra mundial que he comenzado y no he podido terminar, es que no se limita a dar un listado de regimientos sin ton ni son. No es del estilo:
Y entonces Patton mandó enviar la 101 aerotransportada para que se reuniera con la vigesimo segunda motorizada y ambas unieran sus fuerzas para atacar la cuarto batallón de la Wehrmacht. Por parte de los aliados, hubo mil doscientas bajas la primera noche.
No es así. Te habla de regimientos, sí, por poder hacerte una idea de en qué batallas pero también cuenta, para desengrasar, pequeñas anécdotas (algunas macabras) centradas en algún soldado: Ese que presiente que va a morir en batalla y lo hace dos días más tarde, el paracaidista que se hizo el muerto cuando quedó colgado del campanario de una iglesia... Y el amigo Beevor se moja con los crímenes de guerra:
  • Parece ser que durante los bombardeos previos al desembarco y los que se produjeron después hubo más víctimas civiles francesas que las bajas de soldados aliados. El norte de Francia fue un mártir de la liberación de la nación.
  • Torturas y ejecuciones por parte de los dos bandos: Ni los alemanes fueron demonios, ni los aliados ángeles. Los norteamericanos e ingleses se tomaron la justicia por su cuenta en muchas ocasiones, ya fuera por venganza o por no tener medios para mantener a los prisioneros de guerra. Y paracaidistas como el que contaba del campanario hubo también colgados en árboles, matados a culatazos o quemados vivos.
Si os gusta la historia de la segunda guerra mundial es un libro que no os podéis perder.

Paraguas

Paraguas

Independencia culinaria

Manolo, la cena te la haces tu solo

Buscándome por Internet

Aparezco en un listado de los veinte alumnos mejor clasificados en la prueba de canguro matemático de 2000. Ahí es nada.

Esto del canguro era de esas pruebas que se hacían en los institutos. Estaba la olimpiada de física, la de matemáticas y luego el canguro matemático. Yo me apunté cuatro veces al canguro y una a las olimpiadas matemáticas, en las que pensaba que se haría lanzamiento de polinomios y otras pruebas así. La olimpiada de matemáticas era de desarrollar problemas y el canguro era más sencillo, con preguntas de tipo test separadas por niveles.

Esta edición, que fue la última en la que participé, fue en la que al menos me llevé algo: Un cheque regalo para gastar en los grandes almacenes del triángulo verde de los que nadie habla mal y un par de libros. No estuvo mal, aunque viendo la clasificación quedase el último de los premiados de mi instituto.

Si alguno está interesado o se aburre cuando viaja en transporte público, puede probar a imprimirse las pruebas y hacerlas. Se descargan desde aquí.

Ciberactivismos (o activismos de salón)

Lo siento. Me vais a llamar ser despreciable. Insolidario. Misógino. Borde. Pero la bobada de que en las redes sociales las mujeres pongan el color del sujetador como medida definitiva para apoyar la lucha contra el cáncer de mama me parece tan ridículo como tener un vaso de agua en la mesa del ordenador para la lucha contra los incendios forestales. Incluso el vaso de agua tendría más uso que el color del sujetador. Aparte de que yo, sin fotos de los mismos, no me lo creo. Por eso yo veía a amigas diciendo azul, rojo, amarillo, al aire y yo ponía:
- Verdes con círculo amarillo delante y raya marrón en el medio detrás.
No. Ya pasaba de cosas como el lazo azul, el lazo negro, las cosas de Free Tibet (pues si es gratis dame uno) y estas cosas de ciberactivismo o activismo de salón me enervan. Esas propuestas de haz un clic y salvamos un árbol del Amazonas, usa esta web para hacer tus búsquedas y destinaremos un dólar a Haití, los grupos de Facebook de 1000.000.000 de firmas para evitar la censura en China y cosas así hasta me producen vergüenza ajena. Con estos últimos lo único que veo es que hacen de una especie de alivio de conciencias barato: Con un esfuerzo mínimo (e inútil) te las das de solidario. Sí, habrá gente que además de lo del clic enviará dinero a Haití, pero no creo que sean tantos. Total, el dinero lo pone otro...

Sobre el tema del cáncer de mama o del copia y pega este mensaje si alguien de tu familia tuvo cáncer y si no lo haces eres un hijo de puta mayor que Satanás, antes de que alguien venga con antorchas, digo: Por supuesto que entre mi familia y conocidos ha habido casos de cáncer: Páncreas, estómago, útero y próstata, que me vengan ahora mismo a la cabeza. También se ha extirpado algún bulto sospechoso. No me pilla de sorpresa. Pero también sé que la mejor manera de evitar un cáncer es quitarse malos hábitos (que todos tenemos) e intentar llevar una vida sana. Y para detectar un cáncer a tiempo y poder hacer algo antes de lo posible, también sé que es bueno hacerte una revisión en el urólogo a partir de los cincuenta (para hombres) y que incluso puedes hacerte una exploración mamaria en casa como método preventivo. Ese enlace, por ejemplo, es lo que te tienes que poner y no los colores de mierda.

Dirhams

Dihrams

De cuando cambié dinero para ir a Marruecos.

Fotos de la nevada del lunes

El lunes salí todo ilusionado con la cámara por si a media vuelta me tocaba volver a casa y así aprovechar la tarde para echar fotos. Al final me liaron a última hora y cuando salí era de noche, por lo que sólo saqué estas fotos:


Fotos nevada 11 Enero 2010

Fotos nevada 11 Enero 2010

Fotos nevada 11 Enero 2010

Alhambra

La Alhambra

Fauna madrileña: El conductor cionofóbico

Hola amigos, esta semana en nuestro National Geographic Madrileño hablaremos de una nueva especie que desde enero del año pasado se ha hecho cada vez más visible en los rincones de nuestra meseta central: El conductor cionofóbico.

El conductor cionofóbico es un espécimen cuya altura va desde el metro y medio hasta casi los dos metros (con alguna excepción). Su madriguera suele encontrarse en las ciudades dormitorio del sudoeste de Madrid (Leganes, Móstoles, Fuenlabrada, Parla...) y suele desplazarse en vehículo para ir a buscar su sustento al centro de Madrid o a las poblaciones que están al norte de la ciudad.

La vida del conductor cionofóbico es tranquila: Se levanta muy temprano para cruzarse toda la comunidad, trabaja afanosamente durante ocho horas o más y al llegar la noche vuelve a su hogar. Cuando puede, toma la A3 en dirección a Valencia para disfrutar de las playas de Benidorm y Torrevieja donde encuentra a más congéneres con los que, a veces, se reproduce.

Pero algo se acerca en el horizonte. Llega el invierno, y aunque nuestro querido conductor cionofóbico ha hecho acopio de víveres, un temido frente que viene del Polo Norte (aunque muchos sostienen que en realidad es de Cataluña) oscurece su vida. Caen copos de nieve, y más, y más copos, y el conductor cionofóbico, fiel a su nombre - la cionofobia es el miedo a la nieve) -, decide esconder su coche y conocer las ventajas del transporte público.
- Si los tristes que no tienen coche lo usan a diario, no puede estar tan mal - piensa uno de los conductores.
Y al día siguiente, nuestro amado conductor se acercará a la estación de cercanías que haya por su población y tras ir a la taquilla con una moneda de veinte duros y decir:
- Me da un billete de ida y vuelta para el próximo vapor que salga a Tres Cantos.
Otros formarán una compacta fila esperando para sacar billete en una máquina, evitando así que el homo públicus pueda introducir su billete mensual. Allí, como en Benidorm, y en el mismo porcentaje de concentración por metro cuadrado, se encontrará con otros muchos conductores temerosos de la nieve. Todos entrarán en la estación mirando al techo, parándose a intentar descifrar los extraños carteles que pueblan las paredes de la sala y metiéndose en el primer tren que encuentran, para descubrir que van en sentido contrario. Hacinados, saldrán del vagón y tomarán por fin el de dirección norte, mientras dicen:
- Hay que ver cómo está el transporte público, no hay quien pueda respirar dentro. No sé cómo pueden aguantar estar como sardinas en lata.
Pasados dos días de nieve, el conductor cionofóbico verá cómo se derrite la nieve y volverá a coger su coche, olvidando qué trenes cogió para ir al trabajo para que el año siguiente viva una nueva aventura que pueda contar a sus nietos.

Sí, chicos. Hoy, con la bobada (que sí, que era mucha nieve y conducir se vuelve peligroso) me ha tocado comerme a todos esos conductores habituales que por un día dejan el coche en casa y conocen el transporte público. Los mismos que llenan los trenes que habitualmente cojo y que, debido a eso, se quejan de lo llenos que están los vagones, no dándose cuenta de que si están llenos, normalmente es en gran parte culpa suya. En mi caso, antes casi nunca cogía el bus para ir a trabajar, siempre el cercanías, y cuando fallaba éste y me iba a uno de los buses verdes era totalmente consciente de que esos buses no suelen ir tan petados y por eso mi experiencia con ellos no se podía extrapolar a un día normal. Pero eso no lo ven los demás.

En fin, conductores madrileños. Mañana me compro un saco de sal y lo esparzo por la M40, a ver si así ya se derriten los cinco putos centímetros de nieve que bloquean vuestras ayudas al frenado y cogéis vuestros coches. He dicho.

Desenfoque

Desenfoque

The Baseballs

Hace un par de días entre en yonkis (NSFW) y vi que aparecía un enlace al vídeo de un grupo alemán que se dedica a hacer versiones 50's de canciones actuales. Ellos son The Baseballs, tres chavales que en Mayo de 2009 se dieron a conocer una versión de Umbrella y debió tener éxito en Alemania, Suiza y Finlandia. Tanto la web oficial como la forma de vestir de los integrantes y los dos videoclips que tienen destilan un gustillo a Grease.

Buscando por ahí veo que también han versionado Bleeding Love (Leona Lewis), Hot 'n cold (Katy Perry), I don't feel like dancin' (Scissors Sisters), Don't Cha (Pussycat Dolls), This love (Maroon 5)... Muy muy recomendable para pasar el rato, os dejo con el vídeo de su particular Umbrella:


Granada

Granada

Subcontratas y demás

El otro día salía en menéame una noticia llamada Informática, ese paraíso para la subcontratación ilegal. Tema interesante, al menos para cualquiera que se quiera dedicar en serio a la informática o que acabe aquí (hola, físicos, matemáticos y algún filólogo). El artículo original (sobre la cesión ilegal de trabajadores) se centra en mi sector, pero reconoce que también se da en otros negocios. Hablo de oídas, pero creo recordar que los camiones de reparto de los grandes almacenes de los que nunca se habla mal en la prensa (ya sabéis, el que dice cuándo empiezan las Navidades y las estaciones) y los de una empresa de bollería son autónomos que ponen el vehículo de su bolsillo, lo pintan de acuerdo a los colores corporativos y factura mensualmente. O los servicios de limpieza de oficinas.

A lo que iba: En mi caso, y en el de muchos, lamentablemente, las grandes empresas suelen externalizar servicios (externalizar no existe como palabra en la rae). Esto es: Dejar en manos de otras empresas departamentos enteros. Trabajando en las oficinas de la gran empresa o en las de la subcontrata (redes virtuales, conexiones por equipo remoto, que sobre el papel están muy bien explicadas, pero en la práctica esto se transforma en que tu trabajo dependerá de cómo de rápido ande tu ADSL), a un precio por hora muy superior al que podrías costarle si fueses empleado de la plantilla. ¿Por qué hacen esto? Para que en los casos de vacas flacas (como viene siendo este año) puedan despedir sin despeinarse: subcontrata, ya no necesito a menganito porque el proyecto* se ha acabado. Ni cuarenta y cinco días por año trabajado ni hostias. Y además, si tienes a personal externo, es más difícil que se asocien bajo sindicatos para poder pedir algún derecho.

Proyecto*: Vamos a la rae. La definición que más se puede parecer es:
4. m. Conjunto de escritos, cálculos y dibujos que se hacen para dar idea de cómo ha de ser y lo que ha de costar una obra de arquitectura o de ingeniería.
Aunque no lo pone explícitamente, yo creo que una obra de arquitectura o de ingeniería tiene una duración determinada. Que se puede alargar, sí, pero determinada. En la práctica, los servicios externos están en un proyecto que ni la construcción de la muralla china.

Un párrafo a destacar:
Los técnicos que llevan tiempo trabajando para el mismo cliente suelen estar claramente introducidos en la estructura de la empresa cliente, a veces incluso en puestos de gran responsabilidad; sus vacaciones se fijan conforme a las necesidades del cliente, así como sus horarios o las habituales horas extra, por supuesto no remuneradas; su dependencia jerárquica suele ser de un puesto directivo del cliente, o de un miembro de su propia empresa que hace las veces de coordinador o interlocutor. Que su trabajo no depende en absoluto de la empresa que los ha contratado se constata cuando, por motivos de mercado o simple cuestión de amiguismo la empresa cliente cambia de proveedor de servicios, momento en el cual las personas subcontratadas cambian de contrato y de empresa para adaptarse a la nueva situación, pues la nueva suministradora de servicios se hace cargo tanto de la contrata como de las personas que realizaban el trabajo hasta ese momento. Ni que decir tiene que es en estas situaciones de “cambio” cuando se eliminan de la plantilla los elementos “díscolos” o reivindicativos, encubriendo la represión sindical a los trabajadores con circunstancias de mercado.
Es algo como lo del despotismo ilustrado: Trabaja para el pueblo pero sin el pueblo. Esto es: trabaja para el cliente, con sus horarios, con sus vacaciones, tomando decisiones importantes para él, pero sin ser del cliente. Y luego se quejan cuando hay gente que les denuncia, como en este caso: Segunda condena contra el BBVA por subcontratar a trabajadores. Por eso ahora se curan en salud, como en el trabajo de uno de mis amigos, al que le mandaron una serie de recomendaciones como quitar de la firma del correo electrónico cualquier relación con la empresa contratante... Contoso, llamémosla así. Y es gracioso, porque ese correo desde el que el trabajador no debe marcar que tiene relación con la empresa Contoso es uno alojado en los servidores de Contoso y con un formato NombreDeLaPersona@...contoso.com. ¿Lo veis lógico? Ellos sí.

La solución para este mamoneo está en irse a otro sitio donde se forme parte de la empresa (difícil), echar unas oposiciones y formar parte del funcionariado (a mí no me atrae demasiado) , denunciar a la empresa contratante (difícil, hay que demostrarlo y te esperan años de litigios y al ganar puede que un despido fortuito el mismo día de la incorporación) o dejar el mundo de la informática y dedicarse a otra cosa en la que te puedas sentir un poco valorado. No sé, músico callejero igual es una opción.

De zurdos y demás

Después de hablar sobre la mano que usamos para todo, un compañero me dice en una conversación por el Communicator (Messenger de trabajo, más triste):
- Gracias, Herr Southpaw.
- ¿Lo qué?
- Southpaw.
- ¿Eso qué es?
- Busca en Google.
Por Google texto no sale nada. Busco sólo Southpaw. En la primera pantalla de imágenes tampoco. Y en la segunda miro una imagen. Y le pregunto a mi compañero:
- ¿Quién es, este tipo?
- No, pero se te parece un huevo.
- Por eso.
Realmente lo que me quería llamar mi compañero es señor zurdo, pero el diccionario on line de Google le dio por poner Herr Southpaw y él pensó bah, hay mucha palabra alemana que es como la inglesa, será esa y surgió la confusión. Vale, de acuerdo, pero lo que dio mal rollo es que en este artículo salga esta foto:

Uno que se parece a mí

Vale, tiene mucho más pelo que yo. Y el pelo de la cabeza es más claro. Pero coño, ¿otro hermanastro? Además pone caras raras, como yo:

Un tío que se parece a mí

Tengo miedo.

¿Qué hiciste en Nochevieja?

Eso le preguntamos a un amigo.
- Se me fue de las manos.
- ¿Cómo es eso?
- Nada, eran las seis de la tarde del uno de enero y...
- ¿Seis de la tarde?
- Se me fue de las manos. Y nada, estaba borracho perdido y me dio por por bajarme los pantalones y recorrerme la calle corriendo y gritando con tal mala suerte que justo pasaba una patrulla de los municipales.
- Ah, bien.
- Y me llevaron a comisaría.
- Bien.
- Y yo no me quería identificar.
- Bien.
- Y ya vino un colega y me identificó. 120 euros por escándalo público.
- Bien.
Esta persona fue alumno mío en clases particulares de informática. Tendrá sus 33-35 años de nada y amigo de mi hermana mayor y mi cuñado. Con dos cojones.

Los actores más cansinos

Hace un par de fines de semana volvía en bus desde Valladolid y me tocó disfrutar de una de esas películas que te ponen. Siempre que vas en bus lo que suelen echar son los llamados blockbuster: esas películas muy populares, que gustan a casi todos. Pero el problema que tuve es que a mí me tocó aguantar a uno de esos actores que todavía me pregunto cómo le dan trabajo. La película era Cheaper by the Dozen (Doce fuera de casa) de un maravilloso actor al que casi casi nombro número uno de actores cansinos:
  • Steve Martin. Es ese tipo que ves una película empezada, le ves de espaldas y dices anda, una de Leslie Nielsen, pero enseguida te llevas la desilusión y ves que es otro tío de pelo blanco. Es como si vieses la versión Hacendado del mismo, pero sin un ápice de gracia. Y claro, te pones a repasar la filmografía del tipo (padre de familia en apuros) y tardas poco en llegar a...
  • Eddie Murphy: El Antonio Resines de color. No se cansa de hacer el mismo papel de tipo gracioso que, reconozcámoslo, valía la pena en Detective en Hollywood, pero eso fue hace ya veinticinco años. Ya sólo lo ves disfrazarse de hombre gordo y de señora gorda. Esperad, ¿he dicho señora gorda? Entonces ahora toca...
  • Martin Lawrence: Sí, Bad Boys puede molar. Pero luego tiene otros subproductos, como esta abuela es un peligro o el caballero negro, de una persona de color que viaja a la Edad Media. Espera, eso lo he visto antes con...
  • Whoopi Goldberg: La adivina de Ghost, que también hizo una peli de persona de color que viaja a la Edad Media, pero que todos recordamos como la monja pedorra de Sister Act. Esos ambientes de instituto... Una clase rebelde... Claro, con esas pistas, sólo me puedo ir a ...
  • Jack Black (y así me evito que me tachéis de racista). Quizás sea porque Dani Martín le dobló en una película, pero es otro tío al que veo en la tele y me falta tiempo para cambiar de canal. Por suerte no he tenido que aguantarle doblando a dibujos animados por ordenador (Kung Fu Panda), como tampoco he tenido que aguantar a...
  • Tim Allen (Toy Story). ¿Cuántas veces nos lo encontramos en La 2 gastando bromas pesadas al pobre Al en un chapuzas en casa y gritando a la pantalla Al, coge el taladro y métele la broca por la cuenca del ojo? ¿Cuántas películas de Santa Claus ha hecho? ¿No se cansa? ¿No tiene una mujer que le quiera? Mira que es un hombre madurito, como...
  • Richard Gere: Lo siento, macho, no te aguanto. Reconozco que nunca he visto oficial y caballero, pero de ver tantas veces Pretty Woman ya tengo calado tu estilo de dandy canoso que tanto has explotado en noviembre dulce (Fe de erratas, quería decir otra de Winona Ryder, Otoño en Nueva York), el Dr T. y las mujeres y demás mierda.
Mención aparte se merecen esos actores que van camino de convertirse en gente como estos: Robbie Williams, John Travolta, cualquiera de los hermanos Baldwin, Harrison Ford en películas que te hacen pensar ¿no has ganado suficiente pasta con Indiana Jones y Star Wars? En fin, toca ir a la cama, pero seguro que me dejo más actores. Dadme ideas en los comentarios, por favor.

Zapi

Zapi

Y para esto tengo una cámara cara, para sacar fotos al gato.

Morning wood

Morning Wood

igual es un poco cogido por los pelos, pero la sombra de esta estatua de Palencia dedicada a Jerónimo Arroyo (un arquitecto) parece que tiene un morning wood en toda regla*.

* Si estás en el trabajo y no sabes lo que es un morning wood, quizás sea mejor que lo busques desde casa.

La última foto de 2009

La última foto de 2009
Vista de la catedral en la calle Pasión, Valladolid

A la carrera, así terminé el 2009. Quedé para tomar unas copas de espumoso en casi la otra punta de la ciudad, me lié y vi que eran las 21:40 y que tenía puesta como hora de llegada las 22:00, por lo que tuve que meter la directa e ir andando deprisa a casa. Según Google Maps, la distancia desde esa calle a casa de mis padres es de 3'5 kilómetros, que andando estiman que se hace en unos cuarenta y tres minutos. Yo lo rebajé a veinticinco minutos y eso que paré un minuto a saludar a unos amigos con los que me crucé. Sorprendía un poco ir por el centro de la ciudad y no encontrarte a casi nadie y ver todos los locales cerrados.

En cuanto a la Nochevieja, normal. Estoy un poco cogido de la garganta, por lo que no pude hablar mucho y la pizca de dolor que tenía me hacía poner mala cara, lo que daba la impresión de que estaba aburrido. Y para colmo, llegando a casa a las 9:00 me di cuenta de que las llaves que había cogido a toda velocidad eran las del piso de Madrid. Suerte que mi padre estaba levantado.
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