El otro día salía en menéame una noticia llamada
Informática, ese paraíso para la subcontratación ilegal. Tema interesante, al menos para cualquiera que se quiera dedicar en serio a la informática o que acabe aquí (hola, físicos, matemáticos y algún filólogo). El artículo original (
sobre la cesión ilegal de trabajadores) se centra en mi sector, pero reconoce que también se da en otros negocios. Hablo de oídas, pero creo recordar que los camiones de reparto de los grandes almacenes de los que nunca se habla mal en la prensa (ya sabéis, el que dice cuándo empiezan las Navidades y las estaciones) y los de una empresa de bollería son autónomos que ponen el vehículo de su bolsillo, lo pintan de acuerdo a los colores corporativos y factura mensualmente. O los servicios de limpieza de oficinas.
A lo que iba: En mi caso, y en el de muchos, lamentablemente, las grandes empresas suelen
externalizar servicios (externalizar no existe como palabra en la rae). Esto es: Dejar en manos de otras empresas departamentos enteros. Trabajando en las oficinas de la gran empresa o en las de la subcontrata (redes virtuales, conexiones por equipo remoto, que sobre el papel están muy bien explicadas, pero en la práctica esto se transforma en que tu trabajo dependerá de cómo de rápido ande tu ADSL), a un precio por hora muy superior al que podrías costarle si fueses empleado de la plantilla. ¿Por qué hacen esto? Para que en los casos de vacas flacas (como viene siendo este año) puedan
despedir sin despeinarse:
subcontrata, ya no necesito a menganito porque el proyecto* se ha acabado. Ni cuarenta y cinco días por año trabajado ni hostias. Y además, si tienes a personal externo, es más difícil que se asocien bajo sindicatos para poder pedir algún derecho.
Proyecto*: Vamos a la
rae. La definición que más se puede parecer es:
4. m. Conjunto de escritos, cálculos y dibujos que se hacen para dar idea de cómo ha de ser y lo que ha de costar una obra de arquitectura o de ingeniería.
Aunque no lo pone explícitamente, yo creo que una obra de arquitectura o de ingeniería tiene una duración
determinada. Que se puede alargar, sí, pero
determinada. En la práctica, los servicios externos están en un proyecto que ni la construcción de la muralla china.
Un párrafo a destacar:
Los técnicos que llevan tiempo trabajando para el mismo cliente suelen estar claramente introducidos en la estructura de la empresa cliente, a veces incluso en puestos de gran responsabilidad; sus vacaciones se fijan conforme a las necesidades del cliente, así como sus horarios o las habituales horas extra, por supuesto no remuneradas; su dependencia jerárquica suele ser de un puesto directivo del cliente, o de un miembro de su propia empresa que hace las veces de coordinador o interlocutor. Que su trabajo no depende en absoluto de la empresa que los ha contratado se constata cuando, por motivos de mercado o simple cuestión de amiguismo la empresa cliente cambia de proveedor de servicios, momento en el cual las personas subcontratadas cambian de contrato y de empresa para adaptarse a la nueva situación, pues la nueva suministradora de servicios se hace cargo tanto de la contrata como de las personas que realizaban el trabajo hasta ese momento. Ni que decir tiene que es en estas situaciones de “cambio” cuando se eliminan de la plantilla los elementos “díscolos” o reivindicativos, encubriendo la represión sindical a los trabajadores con circunstancias de mercado.
Es algo como lo del
despotismo ilustrado: Trabaja para el pueblo pero sin el pueblo. Esto es: trabaja para el cliente, con sus horarios, con sus vacaciones, tomando decisiones importantes para él, pero sin ser del cliente. Y luego se quejan cuando hay gente que les denuncia, como en este caso:
Segunda condena contra el BBVA por subcontratar a trabajadores. Por eso ahora se curan en salud, como en el trabajo de uno de mis amigos, al que le mandaron una serie de
recomendaciones como quitar de la firma del correo electrónico cualquier relación con la empresa contratante... Contoso, llamémosla así. Y es gracioso, porque ese correo desde el que el trabajador no debe marcar que tiene relación con la empresa Contoso es uno alojado en los servidores de Contoso y con un formato
NombreDeLaPersona@...contoso.com. ¿Lo veis lógico? Ellos sí.
La solución para este mamoneo está en irse a otro sitio donde se forme parte de la empresa (difícil), echar unas oposiciones y formar parte del funcionariado (a mí no me atrae demasiado) , denunciar a la empresa contratante (difícil, hay que demostrarlo y te esperan años de litigios y al ganar puede que
un despido fortuito el mismo día de la incorporación) o dejar el mundo de la informática y dedicarse a otra cosa en la que te puedas sentir un poco valorado. No sé, músico callejero igual es una opción.